Caen tras falsas inspecciones

NUEVA YORK — Una investigación encubierta condujo al arresto de ocho inspectores de vehículos que a cambio de dinero emitieron más de 13,000 certificados fraudulentos, según informó ayer la fiscalía de Nueva York.

Los inspectores autorizados por el Departamento de Vehículos de Motor (DMV), Gustavo López, 30 años; David Núñez, de 41; Luis Peralta, de 37; Ramón S. Ramos, de 59; Víctor Ramos, de 54; Lillian Tapia, 32; Micael Compres, de 29 y Claudon Harriote, de 52, enfrentan cargos por violar la Ley de Tránsito y Vehículos del Estado de Nueva York, así como leyes penales y ambientales. De ser hallados culpables, podrían pasar hasta siete años en la cárcel.

El Fiscal General Eric T. Schneiderman indicó que los inspectores —en vez de llevar a cabo supervisiones— abusaron de su posición y engañaron al sistema. Asimismo, indicó que tendrán que rendir cuentas por la contaminación del ambiente, por amenazar la salud de los niños y socavar la seguridad pública.

“En estos individuos se depositó la confianza para llevar a cabo las inspecciones requeridas por el estado, destinadas específicamente a mantener vehículos inseguros fuera de la carretera. Los estándares de emisiones de Nueva York son cruciales para garantizar que la contaminación peligrosa no arrope el aire que respiramos”, dijo el fiscal.

Las pesquisas que se llevaron a cabo entre diciembre de 2012 y febrero de 2013, revelaron que los acusados trabajaban en siete de las más concurridas estaciones de inspección con licencia de DMV que, por norma, tienen que utilizar un equipo especial y seguir ciertos procedimientos para hacer las inspecciones.

Indicaron que ni siquiera realizaron “escaneos limpios”, sino que vendieron ilegalmente las calcomanías de inspección al investigador encubierto, sin someter el automóvil a las pruebas requeridas por la ley.

Los inspectores autorizados pueden legalmente cobrar hasta $37 para una inspección del vehículo de motor. Según consta en los documentos judiciales, los inspectores y estaciones involucrados en este caso cobraron hasta $150 por las inspecciones falsas.