El desliz de Margarita

El Partido de la Liberación Dominicana, PLD, es una organización política que desde su fundación en 1973, a diferencia del Partido Revolucionario Dominicano –PRD-, ha mostrado una unidad y una disciplina monolíticas.

Desde la oposición siempre se ha lanzado la especie, de que existen fuertes diferencias entre Danilo Medina y Leonel Fernández. Esto, como consecuencia de la frase: “me venció el Estado”, externada por Medina cuando perdió contra Leonel, la candidatura a la presidencia para las elecciones de 2008.

Sin embargo, luego de haberse referido en esos términos, el ahora presidente, nunca más ha dado muestras, al menos públicamente, de disgusto alguno con el expresidente y presidente de su partido, Leonel Fernández.

Es con motivo de la asunción al trono del nuevo Papa, el flamante “papa Francisco” cuando ocurre un incidente que saca a relucir cierto resquemor al interior de dicha institución partidaria.

Todo surge luego del nombramiento por decreto del Poder Ejecutivo, de una comisión oficial encabezada por la primera dama Cándida Montilla de Medina, para ir a Roma a la ceremonia papal, lo que motivó a la vicepresidenta Margarita de Fernández escribir en Twitter, un comentario, a todas luces sorprendente.

Margarita escribió en dicha red social, que el nombramiento de dicha comisión violaba el protocolo y recordó que ella no pudo asistir a la asunción del Papa anterior, Benedicto XVI, por razones protocolares. “Recuerdo que como Primera Dama no pude asistir a la ceremonia de Benedicto XVI, porque era para los Presidentes o Vicepresidentes”, añadió, lo que provocó de inmediato, una extensa ola de comentarios a favor y en contra de lo externado por la funcionaria.

Muchos de los comentarios de los tuiteros, condenaban el comentario y otros, lo aprobaban. Algunos llegaron a decir que Margarita estaba celosa, otros la catalogaron de envidiosa. Algunos de los comentarios fueron innecesariamente insultantes y peyorativos, en contra de la Vicepresidenta.

Algunos vieron en su comentario, poco tacto con respecto a las decisiones de Estado. Señalan que ella no debió hacer ese comentario de manera pública, sino que pudo mostrar su desacuerdo, si era necesario, en las interioridades del palacio de gobierno, siguiendo los canales correspondientes.

Eventualmente, este incidente puede que tenga sus consecuencias negativas en las relaciones internas del partido morado y naturalmente, en el diario trajinar palaciego.

Ojalá, que por el bien de la convivencia democrática, este incidente no erosione esa persistente y solida unidad y reciedumbre, que ha mostrado el PLD desde que fue fundado por el gran intelectual, escritor y político dominicano, el insigne profesor Juan Bosch.