La reforma se demora

La reforma de inmigración que está negociando un grupo bipartidista en el Senado se está demorando, de manera que aumentan los riesgos para su fracaso.

Nadie dijo que iba a ser fácil lograr un acuerdo para actualizar una compleja ley migratoria, dado el impacto político y económico que tendría esta legislación.

El creciente respaldo público entre las filas republicanas al concepto de la reforma, a la legalización de millones de indocumentados y hasta a un camino a la ciudadanía, ha creado el momento propicio a la reforma tal como no se había visto por décadas. Pero eso no es suficiente.

Por más que crezca el respaldo a la reforma, esta sigue siendo una medida controvertida con muchos enemigos que aprovechan cada oportunidad para pegar el grito de que “es una amnistía”, con el fin de descarrilarla.

Así fue como “Obamacare” fue convertido en el blanco conservador preferido. La ley se demoró permitiendo la oposición se organizara y así bombardeara a los legisladores con críticas, muchas de ellas falsas, cuando regresaron a sus distrito en un receso legislativo.

Por eso no sorprende que un importante grupo de senadores republicanos esté pidiendo que no se apure la reforma y que se tome todo el tiempo necesario. Ellos saben que cuánto más se demore, se cierra el momento político para su aprobación.

Se esperaba que a esta altura ya debería haber una legislación, sin embargo, la diferencia sobre la implementación es un obstáculo serio. Por ejemplo, una nueva disputa entre la Cámara de Comercio y el sector sindical es uno de varios escollos a superar.

La esperanza es que para el 8 de abril, fecha en que regresa el Congreso de su receso de Pascua, ya haya un proyecto que pueda avanzar en el Senado. De lo contrario, se reducirán las posibilidades de una reforma integral de inmigración.

La Opinión/ImpreMedia