Los detectives del exilio cubano

Sherlock Holmes, Hércules Poirot, Edgar Hoover y otros famosos detectives reales y ficticios se quedaron chirriquiticos al lado de los investigadores cubanologos que han resurgido. Lanzando todo el fango que tienen en sus cabecitas y en sus corazones contra Yoani Sánchez, Eliécer Ávila y contra todos los que a su forma y con sus herramientas, tratan de hacer algo para mejorar la situación que en Cuba viven casi 12 millones de cubanos.

Quisiera que alguien me dijera quien en 54 años ha provocado, durante varios días y a todos los niveles, tanto interés en el mundo respecto a la problemática cubana como lo ha hecho Yoani Sánchez.

Tengo que repetir que esta señora ha llevado el tema de Cuba a foros internacionales donde nunca pudieran ser invitados algunos que ni escribir saben. Esos que sólo rebuscan defectos y lanzan mil piedras como si ellos estuvieran libres de pecados. Las especulaciones, críticas, descalificaciones, acusaciones y conjeturas sobre Yoani pasan ya de castaño obscuro y colindan con lo ridículo, lo estúpido, la falta de respeto y sentido común.

Miguel Saavedra, Emilio Izquierdo, y otros que no lo conocen fuera de Hialeah, cuando lo convencieron para que desistiera de hacer un acto de repudio contra Yoani, se le ha ocurrido una estupidez mayor, que es sentarse en una mesa frente a la Torre de la Libertad para dar una conferencia de prensa.

Ahí está lo que motiva a ciertos individuos que no ven mas allá de sus narices y otros, que los siguen ciegamente, no se dan cuenta que le están haciendo el cardo gordo al régimen.

Pero ahora ha surgido una nueva modalidad. De forma agresiva, y a la vez, muy sutil, utilizan la libertad de expresión para situarla a favor de ellos y en contra de todos los que no opinen como ellos. Se toman el trabajo de buscar y rebuscar en el diccionario algunas definiciones, sinónimos y antónimos de palabras que usaste para además de contradecirte atacarte con mas rabia, y tratan de convencerte que quien está equivocado eres tú.

Esto unido a que dedican tiempo en investigar tu vida privada lo mismo a través de terceros o cuartos, que por algo que en el siglo antepasado escribiste y se te fue un borrón. Es increíble como algunas personas, porque están en desacuerdo con una u otra opinión cambian la actitud y a veces hasta se ofenden porque tu razonamiento no coincide con el de ellos. ¡Así somos los seres humanos y más difíciles los cubanos!

Ahora me doy cuenta por que hay miles de compatriotas fuera y dentro de la isla esclava que no participan o luchan activamente para lograr la libertad. Algunos en el exilio por envidia, celos, resentimientos y hasta odios escondidos, no admiten que alguien, hasta ayer desconocido/a, que está realizando una labor nueva y diferente, arrebate la hegemonía, la excentricidad y el egocentrismo que durante décadas ellos han mantenido haciendo y diciendo lo mismo.

Lo de Yoani Sánchez no termina con su gira. Las partes a favor y en contra, sobre todo estos últimos, jamás olvidarán las reacciones u opiniones de los primeros, y esperarán cualquier resbalón o palabra que no encaje para vengarse de la única manera que saben; regando el veneno de la difamación, la mentira y el estigma. Pero a la misma ves, este episodio le ha abierto los ojos y la mente a muchos cubanos. ¡Ya se sabe quien es quien y lo que cada cual persigue!