Discrimen no cesa

LONG ISLAND — La presentación ayer de un documental sobre los factores que ocasionaron la muerte Marcelo Lucero, considerado víctima de odio racial, puso de nuevo en escena el tema de hasta que punto ha cambiado la situación de los inmigrantes en Long Island.

Para muchos residentes de la ciudad de Patchogue, donde ocurrió el asesinato del ecuatoriano —el 8 de noviembre de 2008— la situación sigue igual.

Martín Cuevas aseguró que mientras exista miedo a denunciar los ataques, estos no cesarán.

“La discriminación contra los latinos no ha cambiado, aun grupos de jóvenes siguen golpeando a trabajadores que se atreven a caminar en la noche”, agregó Cuevas.

“Creo que se está haciendo un gran esfuerzo para que las cosas cambien, pero nada se hace de la noche a la mañana”, indicó Patrick Young, del Centro de Refugiados Centroamericanos.

Lucero fue atacado por un grupo de siete menores de edad que luego de pedirle dinero empezaron a golpearlo y al tratar de defenderse fue herido en el pecho con un cuchillo, muriendo en un hospital local. El crimen fue clasificado como de odio racial, según declaraciones del único testigo del hecho que dijo que los jóvenes lo insultaban en referencia a su origen racial mientras lo golpeaban.

El documental, que se estrenó bajo el nombre de “Deputized ¿cómo pudo pasar?” contó con la presencia de miembros de la comunidad, que coincidieron en la necesidad de que se creen más programas sobre la tolerancia interracial en las escuelas, especialmente en una época en la que está en discusión, a nivel nacional, la aprobación de una reforma inmigratoria.

Bob Conroy, padre de uno de los siete acusados por la muerte de Lucero, que recibió una condena de 25 años al ser encontrado culpable de asesinato no culposo, entre otros cargos, expresó que le gustó el documental debido a que “se hizo un buen trabajo, estuvo balanceado porque se tocaron todas las partes afectadas”.

Sin embargo exclamó que “nada de lo que se haga o se diga va a cambiar lo ocurrido la noche del 8 de noviembre de 2008”. Sobre la reforma inmigratoria dijo que “es necesaria” e insistió en que a su hijo se le condenó demasiado duro y que hubo muchas irregularidades en el juicio.

Sue Hagedorn, productora del documental, explicó que el objetivo del filme es el de poder facilitar “la apertura de una discusión sobre lo que sucede en Long Island y en la que se deje de culpar a otros, cuando somos todos parte del problema”.

Ningún miembro de la familia de Lucero estuvo presente durante la puesta en escena. Para quien desee proyectar el documental puede visitar la dirección en el internet http://www.deputizedmovie.com.