Investidura de Maduro será en medio de alta tensión

Presidente electo se prepara para una histórica juramentación

Grupos chavistas marcharon frente al Consejo Nacional Electoral para apoyar al presidente Nicolás Maduro.
Grupos chavistas marcharon frente al Consejo Nacional Electoral para apoyar al presidente Nicolás Maduro.
Foto: Fotos ap

Caracas —Si los presidentes que acudan hoy a Caracas se creen las reiteradas declaraciones de Nicolás Maduro y los “partes de guerra” que emiten los medios de la propaganda chavista, llegarán muy asustados.

En medio de una crisis de alta tensión política y social, Maduro se juramenta hoy a su regreso de Perú. Y lo hace con una nueva demostración de fuerza en la calle y buscando con la presencia de mandatarios internacionales una legitimación que ahora mismo le niega la mitad del país. La petrodiplomacia de Caracas ha movido sus piezas en el tablero global, sabedora de que esta “batalla” la tiene casi ganada. La oposición no asistirá.

“Acabamos de derrotar un golpe de estado y ellos van a continuar con el saboteo a la vida del país. Alerta a todos. En Venezuela no existe una oposición, sino una conspiración. Tenemos pruebas de los planes dirigidos desde Estados Unidos”, clamó el nuevo presidente a su país antes de partir hace Lima, donde anoche se realizaba una Cumbre Extraordinaria de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) para tratar los últimos acontecimientos en Venezuela.

La realidad de Venezuela es muy distinta a la reflejada por Maduro. El chavismo cumple a rajatabla el guión marcado para neutralizar la revolución pacífica de Henrique Capriles, quien exige una auditoría sobre las elecciones presidenciales del pasado domingo.

Una hoja de ruta que contempla la represión de estudiantes (400 heridos por “perdigones y balas de la Guardia Nacional y golpes de los motorizados chavistas” y 150 detenidos, “atacados salvajemente por las fuerzas represoras”, según denunció ayer Juan Requesens, líder de los universitarios), el cerco a los dirigentes opositores, las acusaciones del aparato propagandístico (que incrimina directamente al “asesino” Capriles por ocho muertes atribuidas a antichavistas, sin confirmar por medios independientes) y, sobre todo, la política de hechos consumados puesta en marcha desde la noche del domingo.

De sus aliados del Unasur ya han confirmado su asistencia la argentina Cristina Kirchner, quien además pidió al presidente Obama que reconociera a Maduro; la brasileña Dilma Rousseff; el ecuatoriano Rafael Correa; el boliviano Evo Morales y el uruguayo Pepe Mújica. ¿Y Santos, Humala y Piñera? Tomarán su decisión tras la minicumbre.

Las delegaciones europeas serán hoy de menor nivel, incluida la española. El Príncipe Felipe, habitual en todas las tomas de posesión de continente, será sustituido por el presidente del Congreso, tras varios días de máxima tensión entre Venezuela y España. El embajador hispano en Caracas estuvo al borde la expulsión, pero el reconocimiento oficial de Maduro por parte de Madrid evitó la ruptura de relaciones.