Maduro juramentará rodeado de líderes latinoamericanos

Entre los mandatarios asistentes se encuentran el colombiano Juan Manuel Santos, el cubano Raúl Castro, el iraní Mamud Amadineyad, el boliviano Evo Morales y el nicaragüense Daniel Ortega

Simpatizantes de Maduro en las calles de Caracas.
Simpatizantes de Maduro en las calles de Caracas.
Foto: AP / Enric Marti

CARACAS, Venezuela — El oficialista Nicolás Maduro se juramenta el viernes como presidente de Venezuela bajo la sombra de quien considera su padre, el fallecido mandatario Hugo Chávez, y de una auditoría de votos pendiente que la oposición confía le permitirá revertir los resultados de los comicios más reñidos en la historia reciente del país.

Maduro asistirá poco antes del mediodía a la Asamblea Nacional para la ceremonia de juramentación, a la que la oposición decidió no asistir, pero en la que contará con la presencia de al menos una docena de presidentes y primeros ministros que han reconocido el triunfo del autodefinido como “hijo” de Chávez.

Entre los mandatarios asistentes se encuentran el colombiano Juan Manuel Santos, el cubano Raúl Castro, el iraní Mamud Amadineyad, el boliviano Evo Morales y el nicaragüense Daniel Ortega. También arribaron las presidentas de Brasil, Dilma Rousseff; de Argentina, Cristina Fernández, y de Uruguay, José Mujica.

Llega, además, con el respaldo en el bolsillo del bloque Unión de Naciones Suramericanas, UNASUR, que reúne a ocho países y que tras una reunión extraordinario acordaron una declaración de respaldo a su triunfo electoral.

Auditoría electoral en pie

La juramentación ocurre un día después de que el Consejo Nacional Electoral, en una sorpresiva decisión, anunciará una ampliación de la auditoría electoral y que ahora comprenderá las mesas de votación no revisadas tras los comicios, lo que para algunos abre un camino de incertidumbre sobre lo que sucederá.

Así, el Consejo revisará el 46% de las cajas que contienen los comprobantes de votación que no fueron auditadas el domingo pasado. La ley venezolana dice que tras culminar una jornada electoral se debe, de inmediato, auditar 54% de las urnas y mesas electorales en presencia de los representantes de los partidos, los testigos de las mesas de votación y los electores.

La auditoría consiste en abrir las cajas con los comprobantes de votación para que se cuenten en voz alta y su resultado sea transcrito en un acta que da constancia del conteo.

Algunos analistas, sin embargo, no creen que la nueva auditoría alterara los resultados ya anunciados y que otorguen el triunfo oficial a Maduro en los comicios presidenciales que buscaban un sucesor al mandatario fallecido Hugo Chávez.

Se trata de la primera auditoría a la totalidad de los a un resultado de comicios presidenciales en 14 años de chavismo.

Edgard Gutiérrez, consultor político venezolano, dijo a The Associated Press que con la decisión del Consejo Electoral “se abre una suerte de ‘caja de pandora’” de la que no se tiene certeza qué se encontrará en su interior.

Otros muestran un gran escepticismo sobre si la auditoría puede cambiar los resultados.

“Esto no es más que una especie de trueque con los gobiernos de UNASUR para hacerse a la legitimidad que tanto le hacía falta Maduro para posesionarse hoy sin cargos de conciencia”, dijo Vicente Torrijos, politólogo y profesor de la Universidad del Rosario en la capital colombiana. “En la práctica, eso significa que el resultado seguirá siendo el mismo y que el CNE actuará de manera protocolaria para ratificar la posesión de Maduro”.

Hasta ahora no ha trascendido si hubo algún tipo de gestión diplomática previa en la reunión extraordinaria de UNASUR realizada en las últimas horas en Perú.

Por lo pronto, algunos de sus integrantes sólo han dicho que felicitan y desean lo mejor para los venezolanos.

“Todo nuestro respaldo al triunfo del hermano Maduro”, dijo el presidente boliviano Evo Morales a su llegada a Venezuela para asistir a la ceremonia de juramentación.

“Estamos (aquí) para darle un abrazo a los amigos, a los compatriotas venezolanos y desearles la mayor suerte posible”, dijo por su parte José Mujica, presidente de Uruguay, y quien llegó en el mismo avión que su colega boliviano.

Baja temperatura política

Luego de que en los dos días posteriores a los comicios, Venezuela viviera momentos de tensión cuando jóvenes y miembros de la oposición se manifestaron en las calles para reclamar un recuento total de votación, la temperatura política y social bajó tras la decisión de Capriles de suspender una nueva movilización en Caracas prevista para el miércoles.

“La respuesta del CNE (Consejo Electoral, al reclamo opositor) le baja la presión al juego y la estrategia de Capriles depende de lo que haga Maduro”, dijo Gutiérrez, aunque estimó que sus pasos deben ir encaminados a “mantener la presión sobre el proceso de reconteo”.

Después de las primeras protestas y algunos hechos de violencia, Capriles ha pedido a la gente que descarguen su indignación a través de “cacerolazos” y ahora también ha llamado a bailar salsa durante la ceremonia de juramentación de Maduro.

“Si el resultado se confirma (y gana Maduro), Capriles tiene que honrar su palabra: yo reconozco el resultado y debe preparar a sus seguidores para que ese golpe”, dijo Gutiérrez.

Capriles sostiene que sus partidarios en las mesas le han dicho que fue él quien ganó la presidencia.

La auditoría completa, anunciada por el Consejo Electoral, tomará al menos 30 días, según su presidenta Tibisay Lucena.

En caso que esa revisión dé el triunfo a Capriles, el mandato de Maduro quedaría revocado y no podría completar el período de seis años.

Maduro llama a simpatizantes

Maduro, quien fue canciller y vicepresidente de Chávez, ha convocado a sus simpatizantes a “inundar” las calles del centro de Caracas para acompañarlo en su juramentación en un día de feriado nacional: el 19 de abril se conmemora en Venezuela el inicio en 1810 de la lucha por la independencia del imperio español.

Temprano, las calles de la capital lucían desoladas, pero ya en algunos sectores se veían varios autobuses y pequeñas concentraciones de seguidores del gobierno que vestían sus tradicionales camisetas rojas, el color que identifica al “chavismo”.

Luego de la muerte de Chávez, que falleció 5 de marzo tras luchar contra el cáncer casi dos años, las autoridades electorales debieron convocar de inmediato a nuevas elecciones.

En octubre, ya Venezuela había reelegido a Chávez, quien consiguió más de un millón de votos de diferencia sobre Capriles, que entonces admitió de inmediato la derrota.