Senado comienza debate sobre reforma migratoria

Senado comienza debate sobre reforma migratoria
Los senadores del comité judicial iniciaron ayer la primera de varias audiencias sobre la propuesta de reforma migratoria.
Foto: La Opinion

WASHINGTON, D.C. — La tragedia en Boston y el desempleo en el país, se han asomado como los elementos, potencialmente más dañinos, para una reforma migratoria.

Ayer, en la primera audiencia sobre el nuevo proyecto de ley, los legisladores dejaron ver sus principales objeciones en el debate.

El Comité Judicial del Senado inició el largo camino para discutir y editar, el plan presentado esta semana por el “Grupo de los 8”. A pocos momentos de iniciarse la sesión, la sombra de la tragedia de Boston, se mencionó como un factor que refuerza la necesidad de asegurar la frontera y regular quienes ingresan al país.

El senador Chuck Grassley (R-IA), aseguró que los republicanos “aprecian la oportunidad para hablar de inmigración a la luz de lo que ocurrió en Boston. Es una ventana para re enfocarnos sobre los temas importantes y mantenernos vigilantes en asegurar la frontera”.

El senador Charles Schumer (D-NY) insistió en que no deben apresurarse en sacar conclusiones respecto a los eventos de Boston. “Estamos más seguros si sabemos quién está aquí”, resaltó.

La audiencia se centró en el impacto que tendría el proyecto de ley en los trabajos de estadounidenses, sobre todo considerando que en marzo, el desempleo a nivel nacional, llegó a un 7.6%.

Peter Kirsanow, un integrante republicano de la Comisión Federal de Derechos Civiles, insistió en que la inmigración ilegal tiene un impacto significativo en los hombres afroamericanos, ya que ellos están representados desproporcionadamente en la fuerza de trabajo, con mano de obra básica.

“No existen suficientes empleos para los afroamericanos y los inmigrantes ilegales […] Las estadísticas sugieren que hay un excedente de este tipo de trabajadores y que los afroamericanos son desfavorecidos por los empleadores”, insistió. Kirsanow comentó que la inmigración ilegal reduce los sueldos en un rango de entre 99,000 y 118,000 millones al año.

Senadores del “Grupo de los 8”, como Schumer y Lindsey Graham (R-SC), señalaron que los trabajadores estadounidenses se rehúsan a laborar en cierto tipo de empleos, como por ejemplo, cosechando en los campos.

También resaltaron que el proyecto de ley, protege a los empleados estadounidenses, asegurándose que las empresas les den prioridad y asimismo, estableciendo un sistema que prevenga el descenso de sus salarios.

En el extremo más liberal, el senador Patrick Leahy (D-VT) criticó la fuerte inversión en la frontera.

Uno de los testigos de la sesión, el economista Douglas Holtz-Eakin, aseguró que la reforma migratoria ayudaría a reducir el déficit fiscal en 2.5 billones de dólares durante los próximos 10 años.