Policía que disparó a Polanco sigue activo en NYPD

Uniformada neoyorquina confirma que el oficial sigue en la calle y sin acción disciplinaria
Policía que disparó a Polanco sigue activo en NYPD
Noel Polanco tenía 22 años cuando, en medio de una intervención policial en Queens, un detective le disparó de muerte.
Foto: Archivo

Nueva York — El detective que disparó fatalmente contra un Guardia Nacional hispano el año pasado continúa trabajando en las calles de la ciudad, según confirmó una vocera del Departamento de Policía de Nueva York.

No sólo el gran jurado de Queens determinó en febrero que el agente no sería acusado por el hecho, sino que tampoco recibió una sanción disciplinaria en la Uniformada (NYPD) y aún continúa en funciones, confirmó la fuente.

Hassan Hamdy disparó contra Noel Polanco, de 22 años, tras detener su vehículo por conducir con exceso de velocidad y erráticamente el 4 de octubre de 2012, por la autopista Grand Central Parkway, en Queens.

En el informe policial, Hamdy aseguró que, al acercarse a revisar la unidad, vio a Polanco inclinarse como para sacar un arma debajo de su asiento, lo que apresuró su reacción.

Sin embargo, según informó en el momento el portavoz de NYPD, Paul Browne, nunca tal armamento fue encontrado en el auto.

Además, por el testimonio de una testigo se supo que el detective —con 14 años de experiencia en la Marina y la Policía— disparó sin dar tiempo a que la víctima alzara sus brazos.

Por esta razón, defensores y familiares de Polanco creían que sería castigado por su departamento. Pero, no fue así.

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“Es vergonzoso”, dijo Sandford Rubenstein, abogado de Cecilia Reyes, madre de Polanco. “[Hamdy] mató a un hombre inocente”.

La familia buscó justicia por un homicidio culposo. Como no la obtuvieron en la corte criminal, “esperamos tener justicia por medio de un caso civil que tenemos pendiente contra la Ciudad y el Departamento de Policía de Nueva York”.

No se confirmó si Hamdy fue sometido al proceso interno de NYPD para disciplinar al personal de esta fuerza.

Pero, María Haberfeld, jefe del Departamento de Leyes de John Jay College, explicó que cuando se presenta una querella como ésta es investigada por funcionarios de Asuntos Internos de NYPD, quienes —después de entrevistar a los involucrados y revisar los procedimientos— deciden las sanciones.

“Si Asuntos Internos decide que la querella no tiene mérito, el acusado regresa a su trabajo normal”, destacó Haberfeld.

Si no, agrega, se le puede reprimir con llamado de atención verbal, quitarle días de vacaciones, cambiarlo de puesto o despedirlo.

Pero, la profesora advierte que “la mayoría de denuncias de exceso de fuerza policial, esta unidad encuentra que son injustificadas porque los agentes de policía están autorizados a usar la fuerza cuando se requiere”.

Yul-san Liem, representante del Comité de Justicia —organización contra la violencia policial fundada en 1983— aseveró que “lo que más beneficia a NYPD es llegar a un acuerdo en un caso civil, porque el dinero que pagan a las familias sale del presupuesto de la Ciudad” y no del departamento.

En dos oportunidades, en 2001 y 2008, el detective Hamdy –junto a otros oficiales— fue nombrado en demandas por abuso policial, que implicaron un pago de $526,000 en total por parte de la Ciudad, de acuerdo con The New York Times.

Liem recordó que el de Polanco “no es un caso aislado” y que otros hechos similares seguirán pasando si no se asumen las precauciones debidas.

Entre los ejemplos que citó como excesos que debieron castigarse, el más reciente fue la muerte de Reynaldo Cuevas, el bodeguero dominicano de El Bronx abaleado en septiembre pasado por un policía que lo confundió con un ladrón.

La fiscalía de El Bronx no halló evidencias para inculpar al agente Ramysh Bangali del hecho.

Para frenar la impunidad, enfatizó Liem, se requiere que “entidades independientes investiguen estos casos y que NYPD no esté encargado de disciplinar las malas acciones de los oficiales”.