Gabriel Gómez nueva promesa republicana hispana

Gabriel Gómez  nueva  promesa republicana hispana
Gabriel Gómez se presenta como un modelo de la forma en que los republicanos pueden atraer a votantes demócratas e independientes. AP

EDITORES: Con AP Fotos.

BOSTON

La nueva promesa hispana del Partido Republicano es un hijo de colombianos que aprendió a hablar inglés en kindergarten, fue piloto de la Armada y de la unidad de operaciones especiales SEAL, tiene una maestría de Harvard en economía y una exitosa carrera en el mundo de las finanzas.

Gabriel Gómez parece ser un candidato de ensueño para un Partido Republicano que trata de ganar terreno entre los hispanos. Por más impresionante que luzca su hoja de vida, no obstante, resta por verse cómo en su primera incursión en la política, ni más ni menos a una banca en el Senado nacional.

Gómez, de 47 años, es uno de los tres candidatos inscriptos en las internas republicanas para cubrir la plaza dejada vacante por el senador demócrata, John Kerry, en elecciones esta semana. En su campaña saca a relucir su condición de hispano y habla a menudo en español, presentándose como la personificación del sueño americano.

“No podría sentirme más orgulloso de mi herencia y del hecho de que mis padres decidieron quedarse aquí cuando yo nací”, expresó Gómez, quien nació en Los Ángeles. Su padre es un exitoso ejecutivo que había sido enviado por su firma a Estados Unidos para completar estudios avanzados.

Gómez era todavía un niño cuando la familia decidió quedarse en el país y se mudó al estado de Washington, donde su padre se dedicó a la venta de frutos de lúpulo. Aprendió a hablar primero español. El inglés llegó cuando fue a kinder.

En esos años aprendió también a querer a Estados Unidos. “Pude ver cómo este país le abría sus brazos a mis padres y les daba la posibilidad de cumplir un sueño”, manifestó.

Gómez fue piloto de la Armada, despegando desde portaaviones a lo largo de la costa este de Estados Unidos. Luego se jugó y se postuló para piloto de la unidad de elite de la Armada SEAL, consciente de que, si no era aceptado, no podría seguir volando.Fue admitido y sirvió en esa unidad de 1992 a 1995. Estuvo basado en Sudamérica y conoció a su esposa Sarah, quien trabajaba como voluntaria de los Cuerpos de Paz en una escuela para niños con necesidades especiales en el Caribe.Cuando se fue de la Armada, completó sus estudios de economía en Harvard e incursionó en el mundo de las finanzas.Consiguió trabajo en la firma Advent Internacional de Boston, donde se especializó en fondos de pensión y planes para jubilados. También ayudó a expandirse a empresas como la compañía de ropa Lululemon. Renunció a su trabajo para postularse al Senado.

Se presenta como un modelo de la forma en que los republicanos pueden atraer a votantes demócratas e independientes sin renunciar a sus postulados de disciplina fiscal y un gobierno pequeño.

“Es un mensaje poderoso cuando viene de alguien como ellos”, sostuvo Gómez.

Sus políticas económicas son conservadoras, pero las sociales son más moderadas.

Apoya el matrimonio entre personas de un mismo sexo, pero dice que esa es una decisión que debe tomar cada estado. Si bien se opone al aborto por su condición de cristiano, no desea que se anule Roe v. Wade, como se denomina al fallo de la Corte Suprema que despejó el camino para el aborto.

Dice que algunas de sus creencias nacen de sus experiencias personales. Recuerda que uno de sus mejores amigos en la Academia Naval fue obligado a renunciar tras admitir que era gay, a pesar de que ocupaba el tercer lugar en la escala de méritos. en una unidad de más de 1,000 soldados.

“Me hubiera sentido muy orgulloso de servir con este joven donde fuera y cuando fuera”, dijo Gómez.

Su campaña ha sufrido algunos tropiezos, como cuando le envió una carta al gobernador demócrata Deval Patrick, pidiéndole que le diese la banca del Senado a título interino.

Se comprometía a apoyar las políticas del presidente Barack Obama en cuanto a control de armas e inmigración. Luego asumió posturas muy distintas a las de Obama, explicando que simplemente había tratado de servir a su país.