Cautiverio en Cleveland

Policía arresta tres hermanos latinos por secuestro de mujeres
Cautiverio en Cleveland
Onil Castro, de 50 años. Ariel Castro, 52 años. Pedro Castro, 54 años.

CLEVELAND, Ohio.— La voz de la mujer se escuchaba desesperada y sin aliento al tiempo que contenía las lágrimas. “Ayúdenme. Soy Amanda Berry”, declaró a una operadora del servicio de emergencias. “Fui secuestrada y he estado desaparecida por 10 años y estoy, estoy aquí; ahora estoy libre”.

Valiéndose de esas palabras, la policía dio con una casa cercana al centro de Cleveland, donde Berry y otras dos mujeres que desaparecieron hace una década fueron halladas el lunes, para alegría de familiares y amigos.

Berry, desaparecida en 2003, un día antes de su 17 cumpleaños, consiguió pedir auxilio el lunes en un descuido de sus captores.

El jefe policial Michael McGrath dijo que Berry, Gina DeJesús y Michelle Knight aparentemente fueron mantenidas cautivas en esa casa desde que eran adolescentes o poco mayores de 20 años.

Fueron encontradas a solo unos kilómetros de donde habían desaparecido.

Posteriormente las autoridades arrestaron a tres hermanos de entre 50 y 54 años. Uno de ellos, el exconductor de un autobús escolar y de 52 años de edad, Ariel Castro, es el propietario de la casa. Los otros son Pedro Castro, de 54, y Onil Castro, de 50.

El sargento Sammy Morris del Departamento de Policía de Cleveland, dijo a la cadena CNN que los sospechosos enfrentan cargos de secuestro y violación sexual.

Julio Castro, tío de los presuntos secuestradores, señaló que toda la familia está sorprendida por lo ocurrido y agregó que es motivo de vergüenza para sus sobrinos.

El alcalde de Cleveland, Frank Jackson, dijo ayer en una rueda de prensa que las autoridades tienen “muchas preguntas sin responder”, como las razones por las que las tres jóvenes fueron secuestradas y sobre todo por qué los vecinos no detectaron que había tres personas recluidas en esa casa durante tanto tiempo.

Las tres jóvenes habrían estado embarazadas y abortado varias veces durante su cautiverio por las violaciones y golpes de los secuestradores, dijeron fuentes policiales cercanas a la investigación a medios locales.

Según el canal de televisión local WKYC-TV de Cleveland, que citó fuentes policiales, habría habido “múltiples” embarazos entre las jóvenes.

Aunque no precisaron la cifra, en algunos medios se habla de hasta cinco embarazos.

Asimismo, los investigadores están revisando el patio trasero de la casa donde se ha observado “tierra removida.”

La policía también confirmó que en la casa vivía una niña de 6 años, hija de Berry, aunque no está claro si se cuenta entre estos embarazos.

“Caminaron a un costado de la casa y luego se fueron”, señaló.

Los vecinos también dijeron que a veces veían a Castro irse caminando con una niña pequeña a un área de juegos infantiles en el vecindario. Y Cintrón recordó que una vez vio a una niña pequeña que se asomaba por la ventana del ático de la casa.

Las tres mujeres, que parecían gozar de buena salud, fueron fueron dadas de alta del Centro Médico Metropolitano ayer por la mañana y ya se reunieron con sus familiares. La policía dijo que fueron trasladadas a un lugar en los suburbios cuya ubicación no fue revelada.

Un letrero afuera de la casa de los padres de DeJesús decía “Bienvenida a casa Gina.”

Su tía Sandra Ruiz les dijo a los periodistas que pudo ver a las tres.