No renuevan el TPS

Hondureños y nicaragüenses esperan la reforma

El bajo número de solicitudes de hondureños y nicaragüenses para renovar el Estatus de Protección Temporal (TPS) a escasas semanas de la fecha límite para renovarlo tiene preocupados a funcionarios y líderes comunitarios en Los Ángeles, quienes temen que miles de sus connacionales queden expuestos a perder sus trabajos y, peor aún, a la deportación.

La fecha límite para solicitar la extensión del TPS es el 3 de junio. “Hemos recibido llamadas de hondureños que dicen que prefieren ahorrarse el dinero del trámite del TPS y esperarse a la reforma migratoria”, contó con preocupación Vivian Panting, encargada de asuntos migratorios del consulado de Honduras en Los Ángeles.

“No hay garantía de nada y que piensen así es lo que nos da algo de temor”, expresó.

La funcionaria explicó que el costo del trámite sigue siendo el mismo, de 465 dólares, y que a menos de un mes de la fecha límite los números de registro para renovación del TPS son “sumamente bajos”.

“Quedarían ilegales. El TPS vino a parar la deportación de mucha gente. Si esta gente no se registra nuevamente queda en peligro de que se reinicie el proceso de deportación en su contra”, explicó Cecilia Rodríguez, de la Alianza de Hondureños en Los Ángeles.

Se estima que unos 62,000 hondureños y alrededor de unos 3,000 nicaragüenses están en el país bajo el TPS.

Según la oficina de Servicios de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS) hasta el 28 de abril se habían revibido sólo 10,854 aplicaciones de hondureños, de las cuales 197 fueron rechazadas. Mientras que de Nicaragua se han aceptado 537 y 12 fueron rechazadas.

“Los números que tenemos hasta ahora son lo común. La gente empieza a tramitar en gran número las últimas dos semanas antes de la fecha límite”, resaltó optimista la vocera del USCIS, Claire Nicholson.

Panting exhortó a que los hondureños que pueden tramitar el TPS lo hagan cuanto antes.