Vergüenza en Puerto Rico por crimen de hermanos Castro

La policía declaró que el caso de Cleveland no ayuda a la imagen de la isla y lamentó que una bandera de Puerto Rico fuera visible en la casa donde permanecían las secuestradas
Vergüenza en Puerto Rico por crimen de hermanos Castro
El FBI recoge pruebas de la casa de Castro y fuera se puede ver la bandera de Puerto Rico.
Foto: AP

San Juan – La Policía de Puerto Rico reconoce que no ayuda a la imagen de la isla caribeña ante la opinión pública estadounidense el hecho de que los presuntos secuestradores de Cleveland sean puertorriqueños.

El jefe de la Policía de Puerto Rico, Héctor Pesquera, dijo hoy que no ayuda a la imagen de isla el que los hermanos Castro hayan nacido en Yauco, municipio de la costa suroeste del Estado Libre Asociado.

Pesquera, buen conocedor del país norteamericano tras su paso por las oficinas del FBI en Tampa (Florida) y Washington, dijo en declaraciones a la emisora WKAQ no explicarse cómo pudieron ocurrir hechos de esa naturaleza y lamentó que una bandera de Puerto Rico fuera visible en la residencia de los Castro.

“Hubiera quitado la bandera personalmente”, subrayó el mando policial, molesto por la asociación que se pueda hacer en Estados Unidos de los presuntos secuestradores con la isla.

Pesquera insistió en que se trata de hechos desgraciados sin lógica que en nada benefician a Puerto Rico ante la opinión pública de Estados Unidos.

Familiares de los Castro en Puerto Rico se avergüenzan de ellos

La prensa local abre hoy sus portadas con el asunto y recoge testimonios de familiares en la isla de los Castro y de Gina de Jesús, una de las jóvenes mujeres secuestrada.

Judith Castro González, prima hermana del padre de los presuntos secuestradores, señaló desde Yauco en declaraciones recogidas en la edición de hoy del diario El Nuevo Día que lo ocurrido es una vergüenza para la familia.

“Eso es una vergüenza para la familia. Nosotros no somos así. Somos personas criadas con principios morales”, indicó, tras asegurar que se sintió muy sorprendida por los acontecimientos ocurridos en Cleveland.

Sin salir de Yauco, por la rama materna, se pronunció Nora Caraballo, prima hermana de la madre de los Castro, que reconoció haber conocido a los tres hermanos cuando eran niños.

“Para mí ellos eran unos niños tranquilos, pero sabes que las cosas cambian. No podemos opinar de esas cosas, solo que eran una familia bien unida”, dijo Caraballo.

Aclaró que con frecuencia viajaba a Estados Unidos para visitar familiares, pero que nunca visitó en Cleveland a los tres hermanos ahora bajo sospecha.

El periódico recoge además testimonios de la familia de Gina de Jesús, también en Yauco, de su tío Heriberto Ruiz Rivera, que recordó que el tío y padre de los presuntos secuestradores tuvieron relación cercana con él y su familia.

Dijo que, incluso, en un viaje a Cleveland tras el secuestro de su sobrina se llegó a reunir con Ariel Castro.

“Nunca me imaginaba, jamás en la vida me imaginé que -Ariel- fuera el malo”, indicó.