Cerdo término medio

La carne de puerco, muy a pesar de viejas creencias, se puede comer aún rosada
Cerdo término medio
Foto: cortesia

Nueva York — Dejar esa chuleta de cerdo a la parrilla a medio cocinar, o no permitir que el pernil se cocine completamente, antes de servirlo al lado del arroz con gandules, son prácticas que a muchos les pueden resultar desagradables y hasta peligrosas, por aquello de las bacterias.

Sin embargo, expertos en la producción de la carne de cerdo, apoyados por las nuevas recomendaciones del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), aseguran que no existe ningún riesgo en comer carne de puerco “un poco rosada” o término medio, y que por el contrario es la mejor manera de disfrutar su sabor.

“El USDA estableció una nueva regulación a la hora de cocinar, que estamos tratando de dar a conocer al consumidor, la cual señala que se puede preparar puerco dejándolo un poco rosado en la mitad, siempre y cuando tenga una temperatura de 145 °F”, explica Michele Lieszkovszky, encargada del área de carnes de cerdo frescas para la empresa de alimentos Smithfield.

Según ella, ha sido un poco difícil que la gente acepte que la carne de cerdo se puede cocinar de manera similar a la carne de res. La mayoría de las personas, incluyendo a los latinos, acostumbra a consumirla “well done” o bien cocida.

“Muchos comparan el cerdo con el pollo a la hora de cocinarlo, pero no es igual, porque el pollo sí debe cocinarse completamente. Pero si se hace lo mismo con el puerco, se reseca y no sabe igual de bien. La industria está tratando que el consumidor tenga una mejor experiencia gastronómica”, señala la representante de Smithfield.

Los cortes que pueden ingerirse a una temperatura de 145 °F, de acuerdo a las indicaciones de la USDA, son los grandes, como chuletas, perniles, costillas y demás partes enteras; mientras que el cerdo molido, los chorizos, salchichas y embutidos similares, sí deben ingerirse bien cocinados, específicamente a una temperatura de 160°F o 165°F.

Otras de las creencias que la industria del cerdo sigue tratando de eliminar, es que la carne de cerdo es dañina para la salud.

“Los principales mitos o temores en torno a la carne de puerco es que aporta un alto contenido de grasas y colesterol a la dieta y que puede transmitir enfermedades a los humanos, como la triquinosis. Pero esto no es tan así. Por el contrario, el cerdo puede ser una importante fuente nutricional que aporta proteínas al organismo y resulta tan saludable como otras carnes, ya sean rojas o blancas”, asegura la Dra. Aliza Lifshitz en su página Vida y Salud.

Según Michele Lieszkovszky, cortes como el “pork tender loin” tienen el mismo valor nutricional que la pechuga de pollo.

“El puerco tiene varios cortes que son ‘leans’ (bajos en grasa). Una buena manera de recordar o saber cuáles son es buscar cualquier producto que lleve el nombre ‘loin’, que son los que tienen menos grasas”, explica. “Son productos bastante sanos y los consumidores no están al tanto. Lo mejor es que además de ser saludables tienen un muy buen sabor”.