Queremos responsabilidad y no politiquería

Podríamos disputar sobre quienes tienen mayor responsabilidad por la creación del sistema de mano de obra indocumentada y quien por el sistema de deportaciones que ha separado tantas familias, dejando los niños en abandono. Pero no debe ser un asunto para disputarse el hecho de que los menos culpables y más vulnerables deben contar con todo nuestro respaldo y ayuda en restaurar sus vidas y sus familias.

El 5 de junio, voy a enviar 5 niños, ciudadanos de los Estados Unidos a Washington desde el municipio de Maravatío, Michoacán, México, donde vivo. En mi pueblo, hay cientos que se encuentran en una situación parecida. Al ser deportado padre o madre, para los chicos la vida se convirtió en un caos. En muchos casos estos niños llegaron a México con uno de sus padres para que el otro quedara en los Estados Unidos para trabajar y enviarles dinero.

Los niños que voy a enviar a Washington vendrán acompañados por niños ciudadanos de los Estados Unidos y por “soñadores” cuyos padres han sido deportados o que se encuentran en el proceso de serlo. Van a hablar con la agrupación de congresistas latinos y con los representantes de los distritos donde crecieron para pedir que se incluya el derecho de sus padres de regresar a los Estados Unidos como parte de la legislación que actualmente se está debatiendo en el Congreso.

Lo que los niños piden es que los adultos que inventaron la política que ha causado este desastre en sus vidas acepten la responsabilidad. Los niños son los menos culpables y los más vulnerables del sistema de mano de obra indocumentada. Tienen el derecho de criarse con sus familias para que los apoyen y guíen.

Los chicos conversarán con congresistas de Texas, Florida, Illinois, Tennessee y otros estados donde nacieron y crecieron, están dirigiendo un llamamiento especial al grupo de congresistas de origen latinoamericano. Creemos que nuestros congresistas latinos reconocen el sufrimiento de nuestros hijos.

El proyecto de ley que actualmente se está debatiendo en el Senado no es muy bueno en el tema de unificación familiar. Tenemos la expectativa que el proyecto de ley que sale de la Cámara de representantes sea mejor en este aspecto.

La nueva legislación intentará fortalecer las medidas de seguridad en las fronteras, pero padres de familia están dispuestos a arriesgarlo todo para estar con sus hijos, y los niños arriesgan hasta sus vidas para estar con sus padres. Para evitar más tragedias en el desierto en el futuro, la ley de reforma debe permitir que las madres y los padres regresen a los Estados Unidos en forma legal.

Los demócratas tenían la posibilidad de ser los grandes ganadores en este asunto cuando gozaban de mayorías tanto en el Senado como en la Cámara de Representantes, pero fracasaron. En lugar de eso, el Presidente Obama sigue con las deportaciones. Por su parte, los republicanos contribuyeron una campaña de odio que inclusive tomó a los niños como blanco de sus flechas.

En las elecciones del noviembre pasado, la comunidad latina habló masivamente, haciendo necesario el actual debate. Ojalá que nuestros representantes obliguen al Congreso a que acepte su responsabilidad por la crisis que ha afectado las vidas de millones de niños. Esta vez, debemos convertir a los niños en “ganadores”, pues han sufrido demasiado.

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