No hay mezcla imposible para Merino

El 'chef líquido' continúa haciendo de la mixología un arte y un negocio próspero
No hay mezcla imposible para Merino
El mixólogo ha puesto de moda esa disciplina en muchas partes del mundo.
Foto: Fotos: liseth perez

Nueva York — Cuando Junior Merino cortó un aguacate mexicano y lo mezcló con rábano picante, salsas Worcestershire y Tabasco; sal de apio y pimienta negra molida, entre muchos otros ingredientes, no se proponía crear algún platillo complejo. El llamado “chef líquido” estaba preparando uno de los más de 3,000 cocteles que lo han hecho ser reconocido como uno de los mejores mixólogos del mundo.

Merino cumplía con la tarea de representar a uno de los tantos productos que han creído en su talento para dar a conocer sus marcas. Ese día el reto era crear tragos que tuviesen como ingrediente principal al aguacate, producto que no necesariamente se encuentra en la barra de cualquier bar. Merino aceptó sin problema el desafío.

“Es una fruta, no un vegetal, y funciona bastante bien en la coctelería. El aguacate da cremosidad y textura a los cocteles, por la cantidad de aceites que tiene. Además ofrece un sabor muy delicado, que es muy fácil de resaltar agregando ciertos ingredientes”, explica el reconocido maestro coctelero.

Sus “experimentos” de esa tarde dieron como resultado una deliciosa versión mexicana del “Bloody Mary”, al que él llama “Bloody Americana”; trago al que se le unieron un helado de aguacate y ron, así como un coctel de aguacate y mezcal (ver recetas), todos prueba de la creatividad y originalidad del mixólogo latino.

Y es que Junior Merino sigue en la tarea de llevar el arte de la mixología a todos lados. Desde que en 2006 creó su compañía The Liquid Chef, ha viajado por todo el mundo dando a conocer una disciplina que, gracias a su trabajo, ha tenido mucho auge durante los últimos años.

Nacido en Puebla, a los 16 años emigró con su familia a El Bronx, donde aún reside y desde donde comenzó su “imperio” coctelero. Luego de trabajar como panadero, ayudante de cocina y sommelier, decidió usar todo ese aprendizaje para mezclar licores con ingredientes bastante fuera de lo común.

“El conocimiento me viene de la cocina. El saber usar los ingredientes, de mezclarlos para lograr un nivel e intensidad de sabor”, señala. “Una vez que uno aprende a hacerlo con ingredientes sólidos, lo puede implementar en líquidos”.

Uno de sus primeros tragos, el “Coming Up Roses”, le ganó un importante premio en el International Bar Show 2005, y al año siguiente nació el “chef líquido”. Desde entonces, su compañía ha implementado programas de cócteles en muchos lugares, como el Epcot Center de Orlando, los cruceros Celebrity Cruises y la línea aérea Mexicana de Aviación; ofrecido asesoría o representación de múltiples licores y productos; creado cócteles especialidad para decenas de restaurantes y bares de vanguardia alrededor del mundo; y trabajado con celebridades de la talla de Oprah Winfrey. Siempre orgulloso de sus orígenes y raíces mexicanas.

“Mi familia es mi inspiración, mi referencia, tengo dos hermanos que son chefs en Michigan. Ellos fueron los que me dieron la oportunidad de trabajar en la cocina, ellos me inspiraron en cuanto a los sabores, en saber balancearlos”, asegura. “Me enseñaron que cuando se cocina o se hace algo con las manos, hay que hacerlo con dedicación, con amor”.

Merino lanzó recientemente su línea de productos para bares llamada Dainzu, que incluye espumas, jarabes, mezcladores, sales, azúcares, utensilios y todo lo necesario para preparar un buen coctel. A final de año espera publicar su primer libro, y además planea abrir pronto su propio restaurante en la ciudad donde comenzó todo, Nueva York.