México se abre paso en la aeronáutica

México se abre paso en la aeronáutica
Trabajadores mexicanos construyendo un avión Cesna en Querétaro.
Foto: EDLP

QUERÉTARO, México — Hasta que salió de la preparatoria, Everardo Olivares, de 22 años, era igual que sus compañeros que huían de las ciencias exactas hasta que lo atraparon las cuentas sobre el futuro y hoy está a un paso de graduarse en la Universidad de la Aeronáutica, la primera en su tipo desde 2006, ubicada en este estado del centro del país.

Olivares es uno de los más de 4,300 jóvenes que se inscribieron aquí para alejarse de las carreras tradicionales en la región para meterse en el mundo de los aviones Boeing, los Cesna, Lear Jet, los Bonanza… y a quienes todavía sus padres preguntan ¿dónde vas a trabajar?, a pesar de que frecuentemente las noticias hablan del tema.

Hace unos días se inauguró la primera planta de la empresa francesa Eurocopter que fabricará partes de aviones por lo menos durante 100 años. La compañía se mudó al país en respuesta a una agresiva apuesta por atraer la inversión extranjera en la industria aeronáutica para la fabricación de partes de aviones,.

Empezó primero como maquilador, pero poco a poco ha ganado terreno hasta lograr fabricar aquí hasta el 70% de algunos vehículos. Para el 2020 se diseñarán en el país pequeños aviones tripulados y aún sin fecha se apuesta por el diseño mexicano de aviones comerciales, un sueño que hubiera sido imposible hace unas décadas.

Actualmente, México ocupa el primer lugar en inversiones de manufactura aeronáutica en el mundo con 250 empresas ubicadas en 18 estados que generan $4,337.2 millones de exportaciones al año que se traducen en más de 31,000 empleos que requieren cada vez mayor especialización.

Todas estas cifras las encontró Avelardo en la Secretaría de Economía cuando al concluir el bachiller buscaba un rumbo para su vida. Buscó cientos y cientos de opciones por internet antes de animarse. “No quería ser un desempleado o un aburrido oficinista”, cuenta mientras toma sus últimas lecciones que lo llevarán directo a una empresa que lo seleccionó para dar mantenimiento a unidades ya en servicio.

“El 98% de los egresados encuentran empleo aquí porque los programas están hechos de acuerdo a las necesidades de las empresas”, explica Federico Pérez, director de Planeación y Vinculación de la Universidad de la Aeronáutica, dependiente de la estatal Universidad Autónoma de Querétaro.

El diseño “a modo” de los planes de estudio para las compañías ha dado a Querétaro un plus con respecto a otros estados del país que disputan la competitividad como Baja California, Chihuahua, Sonora y Nuevo León, cercanos a Estados Unidos, el principal comprador de México, pues ahí se diseñan siete de cada 10 aviones que se fabrican en el mundo.

La inversión en la aeronáutica ha sobrevivido incluso a pesar de las malas rachas en la inseguridad que si bien golpeó a la frontera norte en los últimos años, otros estados supieron aprovecharlo.

Así la compañía francesa Eurocopter, que buscaba un sitio en América Latina para fabricar las naves que exportará primero a Europa con miras a EEUU, desistió de instalarse en Monterrey, pero brincó a Querétaro, donde recientemente inició operaciones con 400 empleados, $500 millones y el banderazo del presidente Enrique Peña Nieto.

Otro que se ha quedado en México es el gigante norteamericano Boening.