La Cuarta Enmienda está en coma

¿Qué nos queda de la cuarta enmienda de la Constitución de los EEUU? El propósito desde su inicio fue protegernos de las pesquisas arbitrarias y aprehensiones que no sean razonables. Me acuerdo en la escuela de derecho cuando profundicé en éste tema y me di cuenta que en lugar de aprenderme lo que significa la cuarta enmienda, mejor me aprendo las excepciones. Hace una semana, en el caso de Maryland v. King, la corte suprema dictaminó que la policía puede extraer ADN en el momento de un arresto (la etapa más prematura del procedimiento criminal, o sea, antes de ver un juez, antes de la radicación de cargos, y por supuesto, mucho antes de ser convicto).

Según la corte, extraer y analizar las muestras de ADN se asemeja a tomar huellas y fotografías, y por lo tanto, es razonable bajo la cuarta enmienda. Se equivocan. El ADN es mucho más que eso, y con los años, la tecnología me dará la razón.

En abril del 2012, el Tribunal de Apelaciones del estado de Maryland determinó que la protección ante pesquisas arbitrarias del ciudadano, garantizada por la cuarta enmienda de la constitución federal e incorporada a los estados vía la decimo cuarta enmienda, había sido “violada” cuando se le extrajo a un sospechoso una muestra de ADN tras ser arrestado. Esa muestra de ADN sirvió a la investigación policial para probar que el sospechoso había violado una mujer hace diez años. El juez Scalia del tribunal supremo, sorpresivamente disintiendo, al igual que las tres féminas de la corte Kagan, Sotomayor, y Ginsburg, explicó:

“No se equivoquen: tras la decisión de hoy, su ADN puede ser obtenido y registrado en una base de datos nacionales si alguna vez son arrestados, sean o no culpables y por cualquier motivo.”

La corte suprema fracasó al no pensaren las consecuencias potenciales a largo plazo. El ADN contiene información absoluta del organismo humano, incluyendo nuestra historia médica, biológica, y predisposiciones genéticas. Con la tecnología, su uso podría ampliarse hasta que el gobierno tenga acceso total a lo más íntimo de sus ciudadanos, algo que los arquitectos de la constitución categóricamente rechazaron.

El ADN ha sido esencial para esclarecer delitos graves, pero la discordia se centra en que las muestras de ADN puedan producirse antes de la condena y sin la orden de un juez. Con esta decisión, la cuarta enmienda se encuentra en coma, a punto de perder su propósito de existir. Más de la mitad de los estados toman muestras de ADN. Con éste fallo del tribunal supremo, es probable que la lista se duplique. La jueza Elena Kagan resumió la preocupación explicando:”Estar detenido no significa perder el derecho a la privacidad.” ¡Oremos por la resucitación de la cuarta enmienda!