Privacidad o intromisión

Las películas de ciencia y ficción algunas veces nos muestran al planeta Tierra sucumbida por una guerra mundial y otras veces invadida por seres de otros mundos. En general, la Tierra se ve empequeñecida por la agilidad de la información.

La difusión de la información y su efecto en nuestro mundo puede ser patentizada por el reciente escándalo político de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés). Edward Snowden, exasistente técnico de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) y hasta hace poco empleado de la contratista militar privada Booz Allen Hamilton, condenó la conducta intrusa del gobierno norteamericano sobre el espació privado.

En una entrevista con dos periódicos de gran repercusión mundial, The Guardian de Londres y el Washington Post, Snowden subrayó que existe un estado de vigilancia a la sociedad por parte del actual gobierno norteamericano. Según sus comentarios, nuestras llamadas telefónicas son interceptadas y nuestros correos electrónicos son revisados por personal del gobierno. “No quiero vivir en una sociedad que hace este tipo de cosas”, señaló.

La entrevista y la información que hizo relucir Snowden corrieron por todas partes del mundo y en todos los idiomas. No existe un país –por más pequeño que sea— que no haya tocado el tema de espionaje o vindicación de los derechos civiles. La foto del presunto informante fue publicado en las portadas de los periódicos más importantes del mundo.

Los motivos que incitaron a Snowden a hablar sobre la intromisión del gobierno importan poco. Pudo haber sido una obsesión de convertirse famoso –tal como sucede con personas comunes y normales—, o pudo haber sido una conducta legítima de un individuo que está preocupado por el alcance invasivo del Estado y su preocupación por los derechos civiles.

Lo cierto es que el mundo se ha transfigurando. Lo que sucede en Turquía, con los diversos movimientos y protestas antigubernamentales y pro medio ambiente, tocan algunas cuerdas en nuestro medio. La guerra civil que se entreteje en Siria, enternece los sentimientos de estadounidenses, colombianos, chinos o de la india.

En fin, pareciera que el mundo se ha hecho más pequeño. Los medios de comunicación, particularmente el Internet y sus diversas ramificaciones, nos dan un adelanto de lo que puede ser la comunidad mundial en un futuro no muy lejano.

Por eso el caso de “violación de la privacidad” o de “espionaje” del caso Snowden tiene despreocupado a una gran mayoría de los norteamericanos. De acuerdo a un sondeo reciente, a 51% de la población estadounidense no le importa que el Estado le esté vigilando. Lo anterior indica que las noticias de “espionaje” o “abuso a la privacidad” ya no son tan escandalosas.

A medida que el mundo se convierte más pequeño y los márgenes de privacidad se diluyen, el individuo se transforma. La agilidad y la tecnificación de los medios de comunicación agilizan este proceso.