Defensa para lanzadores por batazos peligrosos

Cuando los lanzadores son impactados mientras realizan sus labores desde la lomita, aparecen una y otra vez los reclamos de que se debe crear un mecanismo para que éstos sean protegidos de futuros golpes, antes de que ocurran otras desgracias lamentables.

El último caso fue el del pitcher de los Rays, Alex Cobb, quien fuera sacado en camilla y trasladado de urgencia a un hospital tras ser golpeado el sábado en su oreja derecha por una línea dura de Eric Hosmer, de los Royals de Kansas City, en el Tropicana Field de St. Petersburgh, Florida.

Por suerte, los resultados de los análisis médicos determinaron que Cobb sólo sufrió conmoción leve y estuvo consciente durante el accidente. Sin embargo, la historia se repite y nada se hace para defender a pitchers y evitar males peores.

Lo que se pide hasta el momento es que las mayores protejan con cascos protectores a todos los lanzadores, tal como se hace con los ‘coaches’ de primera y tercera bases, después de que uno de ellos falleciera a causa de un pelotazo durante un juego efectuado en las Grandes Ligas.

Hace un mes, J.A. Happ, abridor de los Blaue Jays, fue impactado también por una línea que le causó fractura craneal, cuando lanzaba contra los Rays. Pero más aún lamentable fue el caso de Brandon McCarthy, de los Atléticos de Oakland, quien colapsó en un restaurante de Phoenix, mientras almorzaba con su esposa, luego de salir del hospital tras seis días después de ser tratado por golpes sufridos en la cabeza por una línea bateada por Erick Aybar, de los Angelinos, en septiembre del año pasado.

Son casos que suceden, pero se pueden evitar dotando de cascos protectores a los pitchers, quienes están en constante el peligro de ser impactados, por su posición central muy cerca de los bateadores.