Difícil comprar automóvil en Venezuela

Difícil comprar automóvil en Venezuela
Tres autos de alto rendimiento producidos por General Motors, son difícil de adquirir para los venezolanos.
Foto: efe

Caracas — Comprar un automóvil es una tarea poco menos que imposible en Venezuela, un país donde un vehículo usado es más caro que uno nuevo, la producción cae entre acusaciones de falta de acceso a divisas y el Gobierno trata de resolver el problema con una ley polémica ya antes de nacer.

Los motivos pueden encontrarse, según operadores de la industria, en la baja oferta y en la alta demanda, que han hecho que para miles de venezolanos el sueño de comprar un vehículo se convierta en una pesadilla que incluye un peregrinar por concesionarios, meses de espera y hasta encuentros con la “mafia.”

La alta demanda se explica en parte por la fuerte inflación, que el año pasado llegó al 20.1% y en lo que va de 2013 acumula el 19.4, lo que provoca la insólita situación de que la compra de un automóvil sea una inversión y un refugio para preservar los ahorros.

Sin embargo, en un país donde es posible llenar el tanque de gasolina con menos de un dólar, las vitrinas de los concesionarios están vacías, en medio de una escasez crónica de divisas producto de un rígido control de cambios al que los empresarios acusan de la escasez del país.

Ante esta situación, venezolanos como Gabriela Argüello deben someterse a largas esperas para poder conseguir un vehículo.

“En enero fui a un concesionario y cuando me fui a inscribir había doscientas personas adelante. El tema es que no hay carros. Pensé en comprar uno usado pero sale más caro que uno nuevo”, dijo Argüello.

Otros, directamente, optan por pagar una “comisión” al dueño del concesionario para poder conseguir el carro en tiempo récord.

Un transportista de 33 años, que pidió no dar su nombre, aceptó recientemente esta modalidad, pese a ser ilegal.

“Uno va a una agencia y te ponen en una lista de hasta dos años porque no hay carros. Pero después te dicen que si aceptas pagar una comisión te lo pueden dar en diez o quince días”, indicó el transportista, al señalar: “es como una mafia, te dicen me das tanto y yo te doy el carro”.

El Gobierno culpa de la situación a la “especulación” de los concesionarios y está dispuesto a perseguir a los dueños de las ensambladoras e importadoras de vehículos con una ley que espera su aprobación en el Parlamento y que prevé fijar, además, los precios para los automóviles.

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, se refirió al tema en plena campaña para las pasadas elecciones presidenciales, cuando prometió acabar con lo que llamó las “mafias de vehículos”. “¿Cómo puede ser que si tenemos un Estado revolucionario, a nuestro pueblo lo estén robando con la especulación de los vehículos?”, se preguntó.

Para la industria, se trata de un asunto que simplemente refleja el juego entre la oferta y la demanda.

“La demanda supera la oferta y cuando hay mayor demanda que oferta, indudablemente el precio tiende a subir. La demanda anual de vehículos está estimada en más de medio millón y se están ofreciendo apenas entre 80,000 y 100,000”, dijo el vicepresidente de la Cámara Nacional de Comercio de Autopartes, José Cirinella.