La Reforma no es una canasta de regalo

La reforma migratoria se está usando para crear una oportunidad única y lucrar sectores corporativos, ignorando las necesidades de la población.

En la propuesta del senado, los republicanos añadieron en el lenguaje, artículos de compra que beneficiarían a los contratos que se van a repartir. La excesiva militarización de la frontera y los estándares de seguridad que esta exige vienen a un precio bastante alto.

Entre algunos de los artículos de compra se puede observar que se requeriría que la Patrulla Fronteriza de EE.UU. adquiera seis sistemas de radar aerotransportados Northrop Grumman al costo de$ 9.3 millón por cada uno, 15 helicópteros Sikorsky Black Hawk que promedian más de $ 17 millones cada uno, y ocho helicópteros ligeros fabricados por American Eurocopter que se venderán por alrededor de $ 3 millones cada uno. Esto junto a otros gastos como la contratación de 20,000 agentes, contratos de construcción y tecnología militar, son las designaciones (earmarks) que los republicanos insisten en añadir.

Los representantes electos de ambos partidos lograron ponerse de acuerdo sobre miles de millones de dólares designados hacia la seguridad fronteriza. Sin embargo, no logran rescatar a los programas críticos que necesitan fondos federales para sobrevivir o proporcionar un mejor servicio. El ejemplo más reciente de esto fue la voluntad de tomar un hacha sin piedad a los beneficios de cupones para alimentos.

La Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO) tenía proyecciones de que una reforma comprensiva reduciría el déficit por $197 billones. Debido a los regalos billonarios en contratos por los republicanos, ya este no es el caso. No solo la disminución proyectada al déficit perdió un impacto de $39 billones, sino que el dinero que tantas agencias y servicios necesitan no será restaurado y seguirá en agenda de recortes si se aprueba esta legislación.

Lo que se supone que fuera una reforma comprensiva ahora es una “reforma conformista”, y los Republicanos no están conformando ni a su base ni sus ideologías, pero sí a sus donantes.

¿Donde están los representantes del pueblo? Y, ¿Por qué no se hacen escuchar por aquellos que tienen mucho que perder?