El Congreso debe estar con los ‘Soñadores’
En la década pasada, había posturas políticas en Washington sobre nuestro sistema migratorio roto. Desafortunadamente, estos debates no han logrado nada para crear la reforma migratoria necesaria. Hasta ahora.
Por fin, el Senado aprobó un proyecto de ley bipartito escrito por el “Grupo de los Ocho,” que daría un camino hacia la ciudadanía estadounidense y una versión del DREAM Act (Acta del Sueño) el proyecto para jóvenes estudiantes universitarios indocumentados.
El Acta les daría a los Soñadores un camino de cinco años hacia la ciudadanía estadounidense, y esta provisión permitiría que los inmigrantes jóvenes continúen contribuyendo a este país sin vivir con miedo de deportación.
Hoy en día, nuestras leyes castigan miles de jóvenes, muchos de los cuales conocen solo los EE.UU. como su hogar. No tienen la oportunidad de lograr el sueño americano. La ley paraliza las vidas de los jóvenes, prohibiendoles de una educación universitaria y de entrar al Ejército. Ellos merecen lo mejor.
A principios de este mes, la Cámara de Representantes aprobó una enmienda que retira fondos al programa de Acción Diferida de la Infancia y básicamente es un voto para deportar a más Soñadores. Y por eso estamos retrocediendo. Tratar a los Soñadores y los esposos indocumentados miembros del servicio militar como si fueran criminales es una desgracia.
Los republicanos como el exsecretario de Estado Colin Powell, han defendido a los Soñadores, llamando a pasar las propuestas del DREAM Act una parte critica de nuestra seguridad nacional. Es el momento para los líderes de los republicanos en la Cámara Baja dejar de lado la política e ideología para fortalecer el futuro de este país y la seguridad nacional. Aunque sea imperfecto, es el momento a aprobar el proyecto de ley del Senado.
Aprobar la reforma migratoria no es solo un problema humanitario y una cuestión de seguridad sino un asunto económico. Según un informe reciente por el Oficina de Presupuesto del Congreso, el proyecto de ley del Senado causaría el crecimiento económico porque el déficit disminuiría $197 billones durante la década que viene y $700 billones durante la siguiente década.
Los EE.UU, y particularmente Nueva York, fueron formados por las contribuciones de inmigrantes, y nuestra diversidad sólo añade a la grandeza de nuestra país.
La Cámara Baja debe tomar acción para aprobar una reforma migratoria comprensiva que trate a los inmigrantes con respeto y dignidad. La gente está observando que está pasando, e insiste en que el liderazgo de la Cámara Baja aproveche la oportunidad para arreglar un sistema que no ha funcionada por muchos años.