En ‘estado de angustia’ salvadoreños con TPS: Protección se acaba el 9 de septiembre

El gobierno Trump mantiene el plan para cancelar el estatus de protección temporal a más de 230,000 inmigrantes de ese país

Salvadoreños con TPS en estado de angustia porque protección se acaba el 9 de septiembre

Salvadoreños con TPS en estado de angustia porque protección se acaba el 9 de septiembre  Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

-“Diosito, que el tiempo no corra más. Que no pasen los días”.
-“Virgencita de la Paz, patrona de El Salvador, que no llegue el 9 de septiembre. Ayúdanos, por favor. Te lo rogamos”.

Son solo algunas de las súplicas que doña Ana Orellana, de 67 años, lleva semanas pidiéndole a Dios, y su esposo, don Luis Vásquez, de 71, a la virgencita. Las plegarias, que no paran de repetir durante todo el día, buscan que “el tiempo corra lento” y “no empiece la pesadilla” que ya saben se les avecina después del 9 de septiembre.

Y es que la pareja de esposos tiene claro que a partir de esa fecha y luego de haberse beneficiado por años del llamado Estatus de Protección Temporal, más conocido como TPS, que les dio “estabilidad y tranquilidad” para hacer su vida en Nueva York, el gobierno Trump, pondrá fin a ese amparo para ciudadanos de El Salvador.

Se estima que unos 230,000 salvadoreños que viven en Estados Unidos, 5,000 de ellos en Nueva York, quedarán echados a su suerte. Se enfrentan al riesgo de ser detenidos y deportados. El TPS fungía como el alivio que evitaba que quienes no tuvieran estatus migratorio definido como residente o ciudadano, fueran objeto de procesos de expulsión.

“Está yuca (difícil) la cosa”… “después de haber hecho nuestra vida aquí, nos van a empezar a perseguir como si fuéramos chanchos”, asegura el abuelo salvadoreño, originario de Santa Tecla, en El Salvador, de donde emigró hace 24 años, 14 meses después del fuerte terremoto que destruyó buena parte del país, el 13 de enero del 2001. Ese desastre hizo que Estados Unidos comenzara a otorgarle a los salvadoreños presentes en la unión americana el Estatus de Protección Temporal.

“Yo llegué a pensar que como el señor Trump se lleva bien con nuestro presidente Bukele, a los salvadoreños no nos iban a tocar. Pero ahora nos tocó, y lo único que podemos hacer será seguir rezando para que no nos agarren y no nos corran”, dijo el actual portador del TPS, quien le implora al gobierno federal que revierta la decisión, aunque ve casi imposible “que le den vuelta a la tortilla”.

Salvadoreños con TPS en estado de angustia porque protección se acaba el 9 de septiembre. Foto Edwin Martínez
Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

“Yo no tengo mucha fe en el señor Trump pero a veces hay milagros. Y si le pediría que no nos cancelen el TPS. Vamos a pasar de una noche a otra de sentirnos tranquilos a vivir llenos de angustia”, comentó con tristeza el extrabajador de restaurante.

Julio García, quien también lleva más de una década cobijado con el TPS para los salvadoreños, figura que comenzó a otorgarse a los centroamericanos en marzo de 2001, y que había ido extendiéndose cada tanto, comparte el mismo sinsabor.

Anticipando que el presidente Trump pretendía acabar con el TPS, días antes de dejar la Casa Blanca, en enero del año pasado, el expresidente Joe Biden, firmó una extensión del estatus de protección por 18 meses, que permitía aplicar entre el 17 de enero y el 18 de marzo del 2025. Pero en unos días la protección estará enterrada.

“No sabemos qué va a pasar con nosotros. Da coraje, porque hemos estado aquí trabajando y ayudando a sacar adelante este país. Yo tuve a mis hijos aquí. Son adolescentes y no conocen más que esto. Si nos sacan, qué va a ser de ellos”, comentó el angustiado padre, tras hacer una diligencia en el consulado de Manhattan. “Tenemos nuestra casa aquí y ahora nos dicen que vamos a quedar como indocumentados. Esto es injusto. Eso solo lo hace gente que es mala en el corazón. Quedaremos desprotegidos”.

Además del drama y la tensión que desde ya están viviendo familias salvadoreñas de Nueva York, quienes residen principalmente en Suffolk y Nassau, en Long Island, y en Queens, en la Gran Manzana, otra de las preocupaciones que ha comenzado a surgir es el efecto que el vencimiento de sus permisos de trabajo tendrá en el desarrollo económico del estado y en la fuerza laboral disponible.

Y es que los salvadoreños se sumarán a la lista de 13 TPS cancelados que ya afectaron a ciudadanos de otros países como Afganistán, Camerún, Haití, Honduras, Myanmar, Nepal, Nicaragua, Sudán del Sur, Siria, Venezuela y Yemen, que representa más de un millón de beneficiarios. Todos se han quedado en el aire, sin permisos válidos de trabajo y expuestos a la deportación.

La propia gobernadora del Estado, Kathy Hochul, formalizó sus preocupaciones a través de una carta enviada al Secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin. En la misiva reiteró su firme oposición a la cancelación de las protecciones para cientos de miles de inmigrantes amparados por el TPS y advirtió los riesgos para la economía y el bienestar de miles de hogares.

La insensibilidad de poner fin abruptamente al TPS para personas con presencia legal, incluyendo la reciente cancelación para los haitianos y la próxima cancelación para los salvadoreños, obligará al Estado de Nueva York y a los gobiernos locales a prescindir de los servicios de cientos de empleados esenciales, poniendo en riesgo sus medios de subsistencia y, potencialmente, su seguridad”, manifestó la mandataria demócrata. “Este impacto no se limita a los empleados públicos. También afectará a las industrias del sector privado”.

La Gobernadora neoyorquina, quien recogió el clamor de cientos de organizaciones comunitarias, sindicatos, líderes comunales, políticos y defensores de inmigrantes en todo el país, arremetió contra el gobierno Trump por su decisión de no extender el TPS y pidió que reconsideren la medida.

“Al obligar deliberada y cruelmente a miles de familias a abandonar nuestro país y regresar a sus países de origen, sin importar las crisis humanitarias en curso o las que se agravan, la Casa Blanca está cometiendo un acto imprudente e inhumano. Pero no es demasiado tarde para cambiar el rumbo”, dijo Hochul.

“Una vez más, insto a restablecer plenamente el TPS para aquellas personas que no pueden regresar debido a la extrema inestabilidad, la violencia y las crisis en los países designados para este programa”, aseguró la líder neoyorquina, quien agregó que, en el peor de los escenarios, Nueva York ofrecerá la mayor ayuda que sea posible.

“Nueva York mantiene su compromiso de apoyar a los beneficiarios del TPS y seguirá haciendo todo lo que esté a su alcance para evitar daños a la comunidad inmigrante”, dijo la mandataria.

Y aunque el panorama para los salvadoreños que pierdan el TPS no luce como un jardín de rosas a partir del 9 de septiembre, expertos en asuntos de inmigración advierten que quizá para muchos de ellos pueda haber otras maneras de evitar tener que abandonar el país. No hay que perder las esperanzas de encontrar nuevas rutas para evitar la deportación.

Salvadoreños con TPS en estado de angustia porque protección se acaba el 9 de septiembre. Edwin Martínez
Crédito: Edwin Martínez | Impremedia

Así lo asegura la abogada Alex Rizio, supervisora de Inmigración de la organización Make the Road NY, quien instó a los llamados “Tepesianos” a que consulten sus opciones con abogados especializados. No con notarios ni asistentes paralegales, que no suelen conocer la complejidad del sistema migratorio.

“Entendemos las preocupaciones que hay entre la comunidad salvadoreña, porque perder el TPS supone un gran cambio en sus vidas, pero el mejor consejo es que hablen con abogados licenciados en inmigración para ver qué alternativas hay. Algunos quizá puedan tramitar casos porque tienen familiares ciudadanos o residentes”, explicó la experta en inmigración.

“Otros incluso podrían aplicar para asilo si tienen temor de persecución en su país. Y aunque la ley pide que se haga a más tardar un año después de haber llegado aquí, quienes van a perder el TPS pueden explicar que se tardaron mucho porque tenían TPS y el fin de esa protección es una circunstancia extraordinaria que permite presentar su solicitud tarde”, agregó la defensora.

La abogada mencionó además que también existen diferentes tipos de visas humanitarias que se pueden solicitar si alguien ha sido víctima de agresión física o ha recibido crueldad extrema por parte de un esposo o esposa o hijo o hija residente o ciudadano. O si alguien es víctima de algún crimen. También, jóvenes menores de 21 años pueden aplicar a la visa juvenil si son víctima de abuso o abandono por parte de uno o sus dos padres.

La abogada no se mostró muy confiada en que la administración Trump revierta su decisión sobre eliminar el TPS ni sobre la posibilidad de que se pueda dar batallas legales sobre ese asunto, especialmente porque una reciente decisión de la Corte Suprema, en junio pasado. El alto tribunal dio vía libre y determinó que el gobierno federal puede cancelar los TPS sin que los jueces en diferentes circuitos e instancias puedan revisar esas decisiones.

Inmigrantes que pierdan el TPS tampoco podrán usar sus permisos de trabajo. Foto Edwin Martínez

“Todo parece indicar que este gobierno no va a dar marcha atrás sobre su decisión sobre el TPS. Por eso, la gente debe empezar a planear lo que va a hacer cuando se termine el programa. El gran problema es que van a quedar sin validez sus permisos de trabajo, y sin protección contra las acciones de ICE que están aumentando”, dijo con preocupación la defensora.

A pesar del duro panorama que se vislumbra para salvadoreños que pierdan el TPS a principios del próximo mes, la abogada advirtió que solo serán los jueces quienes podrán determinar si una persona tiene orden de deportación y si debe ser expulsado del país.

Si un inmigrante que pierda el TPS es detenido por ICE, esa agencia tendrá que probar en un caso en una corte de inmigración por qué “es deportable”, y esos procesos toman tiempo.

La esperanza de muchos, como Gloria Ramírez, nacida en San Salvador, y quien vive en la Gran Manzana con TPS desde el 2005, contrario al deseo de doña Ana Orellana para “que el tiempo corra lento” y “no llegue pronto el 9 de septiembre”, es que los días, meses y años próximos pasen rápido. Ese es su mantra para que “vuelva la tranquilidad al país” para inmigrantes como ella.

“Ojalá los días vuelen para que se acabe pronto este gobierno y se vaya Trump, y podamos volver a tener a un presidente bueno que no nos quiera joder la vida solo porque sí”, dijo la cuidadora de abuelitos, con rostro esperanzador. “Ojalá podamos llegar al 2029 sin que nos agarren y podamos volver a sonreír otra vez y andar tranquilos por la calle cuando nos regresen el TPS”.

“Diosito, ayúdanos, por favor. Qué el tiempo se pase rápido. No nos abandones”.

Datos sobre el TPS para salvadoreños

  • 9 de septiembre vence el TPS para salvadoreños
  • 13 países han perdido el TPS desde que Trump regresó al gobierno
  • 208,718 salvadoreños se estima viven en todo el estado de NY
  • 8% del total de salvadoreños que hay en el país, estimado en 2.6 millones
  • 71,741 viven en Suffolk County,
  • 58,649 en Nassau, Long Island
  • 23,710 en Queens
  • 11,920 en Brooklyn
  • 6,766 en Westchester
  • 1 de cada 12 salvadoreños de Estados Unidos vive en Nueva York
  • 232,000 salvadoreños tienen TPS en todo el país
  • 5,000 de ellos viven en NY
  • 2001 fue el primer año en que los salvadoreños recibieron el TPS
  • 17 de enero de 2025 el expresidente Biden extendió el TPS por 18 meses
  • 9 de septiembre los permisos de trabajo también perderán vigencia
  • 311 es la línea para llamar y solicitar información sobre abogados gratis o a bajo costo en la ciudad
  • 1 (800) 354-0365 es la línea de ayuda de Inmigración de la Ciudad que puede ayudarlo a conectar con abogados gratis o a bajo costo y responder preguntas

En esta nota

Donald Trump ICE Estatus de Protección Temporal (TPS) Salvadoreños en Nueva York
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