Plan sobre cambio climático es necesario

Hace tres semanas, el presidente Barack Obama anunció un plan de acción climática que establece las bases para cumplir con nuestra obligación moral de proteger a generaciones futuras del cambio climático. El costo humano y económico de las inundaciones destructivas, las sequías, las olas de calor, los huracanes y los incendios forestales ya es demasiado alto para todos. Solo en los últimos dos años, se registraron 25 fenómenos meteorológicos extremos en los Estados Unidos, cada uno costo más de $1 mil millones; totalizando $188 mil millones en daños y perjuicios.

La ciencia detrás del cambio climático es clara, a pesar de lo que muchos republicanos en el congreso dicen. Los impactos del cambio climático son reales, y son el resultado de la actividad humana. Nuestra nación debe actuar y ser un líder mundial en la lucha contra esta amenaza creciente.

Abordar el cambio climático reducirá el número y la severidad de los eventos climáticos extremos que perjudican a nuestros hijos y sus hijos. También proporciona una oportunidad para mejorar la vida de los estadounidenses, la economía, y la posición de los Estados Unidos como líder mundial.

El plan del presidente lograría tres objetivos principales: reducir la contaminación de carbono, proteger a las comunidades contra condiciones climáticas extremas, y liderar los esfuerzos internacionales alrededor de energía limpia y cambio climático.

La producción de electricidad en las plantas eléctricas es la fuente interna más grande de la contaminación de carbono, y la intención del presidente Obama de reducir la contaminación de carbono de las plantas eléctricas es el objetivo más importante en el plan. Aunque ya existen límites sobre el mercurio y la contaminación tóxica de estas plantas, no hay límite contra la contaminación de carbono. En su plan, el presidente dirige a la Agencia de Protección Ambiental, a “trabajar de manera expedita para emitir nuevos estándares de polución de carbono para las plantas eléctricas nuevas y existentes”.

Después de la súper tormenta Sandy, la sequía y los incendios forestales sin precedentes, demuestran que nuestra nación debe asegurarse de que nuestras comunidades sean menos vulnerables. Sin embargo, en los últimos tres años, el gobierno federal ha gastado sólo $1 en esfuerzos de prevención al cambio climático por cada $6 gastados en la recuperación por desastres. Los análisis de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) demuestra si $1 es invertido en esfuerzos de prevención, reduciría por $4 los daños causados. Las soluciones son baratas y darán frutos a largo plazo.

Por último, debemos trabajar con otros países para hacerle frente al cambio climático y ayudar a las personas más vulnerables que enfrentan repercusiones más graves en los países en desarrollo. El plan del presidente reiteró su compromiso a producir un acuerdo global, que se aplicará a todos los países, a través del proceso climático de la ONU antes del año 2015. Con el fin de evitar un aumento de la temperatura global de más de 2 grados centígrados que los niveles pre-industriales, debemos seguir usando todos los procesos multilaterales y bilaterales disponibles para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero antes del año 2020.

El plan de acción climática del presidente es ambicioso y ya ha sido criticado por entidades de intereses especiales y sus aliados. El cambio climático, sin embargo, es una cuestión fundamental de nuestro tiempo. Este plan comienza a lidiar con el problema del cambio climático y debe continuar sin interrupción.