Comer no es un lujo y sino una necesidad

Las opciones de poder alimentar a una familia o pasar hambre está bajo negociación una vez más en el Congreso. La semana pasada la Cámara de Representantes estrechamente votó para renovar la Ley Agrícola pero sin incluir los beneficios alimenticios conocidos como cupones de alimentos.

Desde 1970 cuando las necesidades de la industria agrónoma y las de las familias con escasos recursos para poder poner comida en la mesa fueron reconciliadas, los subsidios agrícolas y los cupones han ido agarrados de la mano. Esta alianza, políticamente estratégica ha servido los intereses de ambos partidos. Los republicanos han utilizado los cupones como fichas de negociación ante los demócratas y los demócratas los subsidios agrícolas ante los republicanos.

Esta alianza agrónomo-urbana fue echada a un lado. La Cámara Baja controlada por republicanos decidió pasar una ley que ignoraba la necesidad grave de asistir aquellos que por razones económicas no pueden satisfacer las necesidades alimenticias en sus hogares.

Aunque se espera que esta medida o alguna sin beneficios alimenticios no sea firmada por el Presidente Obama y que el Senado no la acepte, es en reconciliación de propuestas de ley de ambas cámaras donde las pérdidas van a ser claras.

En la ciudad de Nueva York 1.8 millones de de personas reciben cupones de alimentos: el 35% de los beneficiarios son niños y el 26% son mayores de 60 años. Y 43% de la población latina tiene dificultades para obtener productos básicos de alimentos. Alrededor del país, estamos viendo como las necesidades básicas de las comunidades más vulnerables están bajo ataque.

Y entre las excusas utilizadas por la oposición para justificar los recortes, es el mito de que los beneficiarios utilizan el sistema, son vagos y que tienen más de lo que necesitan, pero los hechos demuestran que no es un lujo obtener $134 mensuales, el promedio para una familia.

Los republicanos no pueden eampararse en la idea de que el porcentaje del desempleo ha disminuido. Y que la necesidad de estos programas que durante la recesión económica aumentaron, ya no necesitan la misma atención. Aunque se han añadido más empleos a la economía, de acuerdo al The National Employment Law Project, han sido trabajos en industrias de comida rápida y venta al por menor. Los tipos de empleos que proveen bajos salarios y escasos beneficios. Los tipos de empleos que hacen que una familia pase gran esfuerzo en alimentarse.

Los republicanos dicen que van a pasar una medida solo para cupones de alimentos. Sin embargo, el producto final que estos quieren realizar es destripar lo más que puedan a estos beneficios y proseguir con su agenda de austeridad, aunque los resultados sean catastróficos. Los republicanos están poniendo a prueba la idea de cortar los fondos que alimentan a millones. Si los líderes comunitarios y religiosos no actúan rápidamente, el futuro no será incierto, sino calamitoso.

Nuestros representantes electos, que comen en los mejores restaurantes de DC, deben actuar con sensatez, enfocarse en las necesidades de muchos y no de pocos, y poner los intereses políticos a un lado. De lo contrario van a enviar a los niños y las personas mayores a la cama con hambre y desesperación.