Celda de aislamiento para ‘dreamers’

Celda de aislamiento  para ‘dreamers’
Lulú Martínez fue castigada por supuestamente 'instar a una protesta'.
Foto: archivo ap

Washington — Mientras el reloj sigue corriendo para los nueve ‘dreamers’ presos en el centro de detención de Eloy, Arizona y se espera quizá en horas una decisión sobre la viabilidad de sus casos de asilo, un documento disciplinario interno filtrado a la prensa revela que al menos una de las detenidas, Lulú Martínez, de Chicago, ha sido condenada a 15 días en una celda de aislamiento por “instar a una protesta pública” dentro del lugar.

Otra de las detenidas, María Peniche Vargas, también estaba con Martínez y se encuentra asimismo en celda de aislamiento no sólo por su participación en la presunta “protesta”, sino por severos problemas de depresión. La página de Facebook de NIYA, Alianza Nacional de Jóvenes inmigrantes dice que Peniche está en “vigilancia por riesgo de suicidio”.

El documento disciplinario, con el membrete “Corrections Corporation of America, Eloy Detention Center”, tiene fecha del 2 de agosto e indica que la joven Lulú Martínez, de 23 años, una de los tres ‘soñadores’ que salió del país en días pasados para realizar la controversial protesta, fue procesada y condenada a 15 días en solitario por un incidente ocurrido en el comedor del centro el pasado 28 de julio.

Los nueve ‘dreamers’, que incluyen tres provenientes de Estados Unidos y que salieron por su cuenta a mediados de julio, más otros seis que ya estaban en México e intentaron entrar al país el pasado 22 de julio en una protesta muy publicitada, están detenidos en Eloy desde entonces.

Eloy Detention Center es una cárcel privada manejada por Corrections Corporation of America (CCA) y bajo contrato por ICE (Control de Inmigración y Aduanas) para albergar a detenidos del sistema migratorio de Estados Unidos.

El documento disciplinario de CCA contiene las declaraciones de una guardiana del lugar que declara haber visto a Martínez “dando golpes en una mesa y gritando consignas, y pidiendo que otros lo hagan”. Añade que una cámara de vigilancia también grabó la escena y que “se ve a otras detenidas golpeando las mesas y aplaudiendo.

Una declaración de Martínez en el propio reporte indica que la protesta tuvo que ver con la falta de acceso a llamadas que habían experimentado los detenidos. “Varias presas mujeres, incluyéndome, no habían podido hacer llamadas a nuestro abogado, familia o amigos…la guía del detenido indica que deberíamos haber tenido acceso a una llamada a más tardar 24 horas de pedir asistencia”.

Según Martínez, ella y Peniche anunciaron en voz alta durante la cena del día 28 el número de un hotline legal gratis que está disponible para obtener asistencia en caso de no tener ayuda legal. ” también comunicamos que si nos trataban injustamente teníamos derecho a hablar… María Inés y yo dijimos Sin papeles y sin miedo, las calles son del pueblo, ¿el pueblo donde está? Está pidiendo libertad”.

Las dos muchachas fueron retiradas del comedor. Ambas están ahora en celda de aislamiento, según Dominic Powell, portavoz de NIYA.

La información proveniente del interior de Eloy ha sido intermitente y confusa, incluyendo cuántas personas y en qué momentos estaban siguiendo una huelga de hambre. También se dio información confusa sobre su estado legal y si se les había negado o no una visa humanitaria.

Powell aclaró ayer que “los abogados no han recibido nada que indique que ICE negó la liberación humanitaria”. Anteriormente portavoces de NIYA habían indicado que se les negó ese permiso humanitario al entrar al país, pero al parecer esto había sido un error.

Si se confirmó que los nueve están buscando seguir sus casos por medio de asilo y que ya cumplieron el primer paso: una entrevista preliminar que decidirá si su petición de asilo es viable y se les permita presentarla.

“Eso puede ocurrir en cualquier momento”, dijo Powell. “ICE ha tenido el poder de liberarlos desde el principio pero si las entrevistas van bien, eso reforzaría el argumento para que los dejen en libertad”.

NIYA también ha logrado colocar en internet algunos audios de llamadas desde dentro de Eloy. Por ejemplo, una llamada de María Peniche de hace dos días. Las aisladas tienen una hora al día para salir de la celda privada y al parecer, le permitieron hacer una llamada, la que aprovechó para comunicarse a NIYA y describir su situación. “Es sumamente frustrante, estoy atrapada en este cuarto casi 24 horas al día”, describe María.