‘La evidencia mostrará que yo disparé’

Comienza juicio a militar por tiroteo en Fort Hood en el que murieron 13 personas
‘La evidencia mostrará  que yo disparé’
Nidal Malik Hasan se representará a sí mismo en el juicio. En el boceto de la corte también aparecen al fiscal militar coronel Steve Henricks y la jueza Tara Osborn.
Foto: ap

EDITORES: AMPLÍA con declaraciones en el juicio y contexto. Con AP Fotos.

FORT HOOD, Texas — El psiquiatra del ejército estadounidense acusado del tiroteo ocurrido en 2009 en Fort Hood se fijó como blanco a sus compañeros soldados, en un ataque cuidadosamente planeado que incluyó el acopio de balas y la investigación de líderes talibanes que llamaban a la yihad, dijo un fiscal militar el martes durante la primera jornada del juicio, largamente esperado.

El mayor Nidal Malik Hasan pasó tiempo en un campo de tiro y compró una pistola y un accesorio para tener más munición antes de llevar a cabo su plan de “matar a tantos soldados como pudiera”, evitando dañar a los civiles, dijo al jurado el coronel Steve Henricks.

El tiroteo, en el que murieron 13 personas y hubo más de 30 heridos en la base militar de Texas, sigue siendo el incidente más mortífero hasta ahora en una instalación militar de Estados Unidos.

Cuando llegó el momento de Hasan de hablar, el hombre de 42 años —que actúa como su propio abogado— replicó al retrato detallado de los fiscales del ataque con una simple declaración: “La evidencia mostrará claramente que yo disparé”.

En escritos y en declaraciones judiciales anteriores, Hasan dijo que quería argumentar que efectúo los disparos para defender al Talibán de los ataques de Estados Unidos, pero el juez rechazó esa estrategia.

Durante su declaración de apertura de dos minutos ayer, Hasan tocó el tema de su religión al decir: “Somos musulmanes imperfectos que tratamos de establecer la religión perfecta… Pido disculpas por los errores que cometí en este intento”.

Sus declaraciones ponen de relieve la complejidad del caso. Hasan quería declararse culpable de varios cargos de asesinato e intento de asesinato, pero las reglas militares impiden las declaraciones de culpabilidad en los casos de pena de muerte. Los fiscales buscan una sentencia de muerte, con frecuencia invalidadas en los tribunales militares.

El juicio se lleva a cabo rodeado de fuertes medidas de seguridad en Fort Hood. En la puerta había guardias armados y barreras de casi 15 pies oscurecían la vista del palacio de justicia. Se dijo a los miembros del jurado que se prepararan para un juicio que podría tomar meses, y Hasan, que está en una silla de ruedas, necesita descansos regulares porque quedó paralizado luego de que agentes le dispararon en respuesta al tiroteo.

El coronel Steve Henricks dijo al jurado que el Hasan apuntó deliberadamente a sus compañeros cuando abrió fuego en el interior de un edificio militar donde los soldados se preparaban para partir a Afganistán en 2009. Entre los 13 muertos hubo una persona que corría hacia Hasan armado nada más que con una silla.

Henricks describió cómo Hasan entró en el edificio en cuya entrada estaba una empleada civil. El fiscal dijo que Hasan le dijo a ella que un supervisor la buscaba en otro lugar. La empleada, agregó Henricks, pensó que era extraño, pero fue de todos modos.

“Entonces gritó ‘¡Allahu akbar!’ (Dios es el más grande)” y abrió fuego contra los soldados desarmados, confiados e indefensos”, dijo Henricks al jurado durante sus palabras de apertura.

Cuando Hasan salió del edificio, un civil se le acercó y le preguntó qué pasaba. Hasan le dijo que no se preocupara y el civil “se alejó del lugar ileso”, dijo el fiscal. Hasan presuntamente le dijo a otro civil que sólo se trataba de un ejercicio de entrenamiento y que él portaba una pistola marcadora, de las que arrojan bolitas de pintura.

Hasan sólo le disparó a un civil que intentó detenerlo, agregó Henricks.

El fiscal añadió que Hasan escogió la fecha del ataque —el 5 de noviembre de 2009— por una razón específica, pero no reveló los detalles de inmediato.