Insisten en condena contra Ríos Mott

Insisten en condena  contra Ríos Mott
José Efraín Ríos Montt (c) cuando asistía el 30 de abril de 2013, a la Corte Suprema de Justicia en la Ciudad de Guatemala.
Foto: efe

GUATEMALA — La Federación Internacional de Derechos Humanos calificó ayer de victoria simbólica y política de las víctimas el juicio que se realizó en Guatemala contra el exdictador José Efraín Ríos Montt por genocidio y llamó a las autoridades judiciales a mantener vigente la sentencia.

“Los organismos de derechos humanos que representan a las víctimas reclaman el valor simbólico y político de la sentencia”, dijo Jo-Marie Burt, observadora de la Federación en el juicio.

La Federación, con sede en París, hizo dos misiones de observación durante el juicio por genocidio que tuvo lugar entre marzo y abril y realizó un resumen del proceso contra Ríos Montt que tituló “Genocidio en Guatemala: Ríos Montt culpable” y que fue presentado en Guatemala ayer.

El general Ríos Montt fue condenado el 10 de mayo a 80 años de prisión por los delitos de genocidio y contra los deberes de la humanidad. Sin embargo, 10 días después la Corte de Constitucionalidad, el máximo órgano de justicia en el país, anuló una parte del juicio -incluida la sentencia- y ordenó rehacer esa parte del debate.

La federación, que representa 178 organizaciones de derechos humanos en los cinco continentes, pidió a la Corte de Constitucionalidad reconsiderar la parte anulada asegurando que es “una flagrante violación del derecho a la verdad, la justicia y reparación de las víctimas de crímenes internacionales”.

La Federación también acusó a los defensores de los militares de hacer uso del litigio malicioso para frenar el juicio y que el sistema judicial y político ha protegido a Ríos Montt durante los 13 años desde que se presentaron las denuncias en su contra.

“Esta situación refleja las debilidades del sistema de justicia en Guatemala y pone en tela de juicio su independencia e imparcialidad, provocando graves consecuencias tanto para las víctimas, en clara violación de su derecho a la verdad, la justicia y la reparación, como para la vigencia del Estado de derecho”, dijo Karim Lahidji, presidente de la Federación.

La organización pidió a las autoridades no revictimizar a los sobrevivientes de las masacres narradas en el juicio obligándolos a declarar nuevamente si se llegase a repetir alguna fase del proceso.

“La verdad que no se olvida es la que destroza vidas y personas y ofende la esencia misma de la humanidad. La justicia es lo único que puede devolver, en parte, la dignidad arrebatada a todas las víctimas”, dijo Manuel Ollé Sesé, también observador en el juicio.

El ex dictador, de 86 años, fue juzgado 13 años después de haberse denunciado la muerte de miles de indígenas maya ixiles durante su gobierno de facto entre 1982 y 1983.

La fiscalía lo acusó de haber ordenado y dirigido planes de guerra, ejecutados por el ejército de Guatemala, para localizar y exterminar a dicha etnia.