Liberan por tercera vez a activista mexicana en Colorado

Jeanette Vizguerra tiene una orden de deportación desde 2009, y se mantiene en pie de lucha junto a algunos adherentes a su causa.

Liberan por tercera vez a activista mexicana con orden de deportación
Liberan por tercera vez a activista mexicana con orden de deportación
Foto: EFE

Denver.- Las autoridades federales de Inmigración dejaron en libertad en la noche del jueves a Jeanette Vizguerra, una activista mexicana residente en Colorado quien desde 2009 lucha para evitar su deportación, informaron hoy dirigentes de las organizaciones que se movilizaron a su favor.

Vizguerra prometió “seguir luchando por quienes todavía están adentro” de las cárceles para inmigrantes en todo el país, indicando que su experiencia le permite representar mejor la situación y las necesidades de los indocumentados.

“Hay mucha gente que enfrenta lo que yo he enfrentado”, dijo la activista mexicana en declaraciones a la prensa en Aurora (al este de Denver) pocas horas después de quedar en libertad.

“Esa gente sigue buscando respuestas. Son personas como yo, que tienen niños a los que deben cuidar”, agregó.

Vizguerra, respaldada por un reducido grupo de simpatizantes y familiares, indicó que su caso aún continúa abierto y que se espera que se arribe a una decisión final en enero de 2014.

“Hablé con mi abogada y ella me dijo que por el momento no hay nada más que se pueda hacer”, dijo la activista, quien vive en Estados Unidos desde hace 15 años.

Esta liberación se trata de un “acontecimiento inesperado“, dijo Jordan García, director de organizaciones proinmigrantes de American Friends Service Comittee (AFSC, en inglés) de Denver.

Según García, se sabía que las autoridades de Inmigración estaban revisando el pedido presentado por los abogados de Vizguerra para cancelar la deportación, que podría haber ocurrido hoy mismo.

Para García, la masiva movilización de los miembros del AFSC, de la Coalición de Colorado por los Derechos de los Inmigrantes, de la organización Derechos para Todos (de la que Vizguerra forma parte) y de la filial local del sindicato de empleados SEIU (al que la mexicana pertenecía) ayudaron a gestionar la cancelación de la deportación.

Además, en solidaridad, una dirigente local, Judith Márquez, inició una huelga de hambre al enterarse que una de las hijas de Vizguerra, de 9 años, había dejado de comer debido a la inminente deportación de su madre.

En 2009, Vizguerra fue arrestada luego de una infracción de tránsito, por conducir sin licencia. Posteriores averiguaciones determinaron que no tenía presencia legal en el país, a pesar de que ya había iniciado los trámites para regularizar su situación, y que había usado documentos que no le pertenecían en su trabajo.

Por eso, las autoridades de Inmigración decidieron deportarla. En 2011, tras una marcha en el centro de Denver a favor de Vizguerra, la deportación fue postergada, aunque un juez federal se negó a cerrar el caso.

Sin esperar un veredicto final, Vizguerra viajó a México en 2012 para asistir al funeral de su madre. Aunque intentó quedarse en su país natal, no encontró trabajo, por lo que decidió reingresar a Estados Unidos en abril pasado. Al hacerlo, fue detenida y quedó detenida varios días en El Paso (Texas), y, tras ser liberada, regresó a Denver.

Luego, el pasado 24 de julio, Vizguerra fue arrestada al ingresar a una reunión con agentes de Inmigración y el pasado día 5 fue denegada su apelación final para evitar la deportación.