Andrea Ormeño: Líder entre emprendedoras

Andrea Ormeño: Líder entre  emprendedoras
A sus 24 años, la ecuatoriana se convirtió en la nueva directora del Centro de Mujeres Negociantes de QEDC.
Foto: EDLPMariela Lombard

Nueva York — Siendo adolescente, Andrea Ormeño se integró a la organización sin fines de lucro Queens Economic Development Corporation (QEDC), que ofrece asistencia a pequeños empresarios para iniciar un negocio.

Lo que empezó como un trabajo de medio tiempo, pronto se convirtió en una productiva carrera que llevó a la ecuatoriana de 24 años a ser la nueva directora del Centro de Mujeres Negociantes de QEDC, el único que existe en el condado de Queens.

Además de las diversas responsabilidades que lleva sobre sus hombros, Ormeño también lidia con la desconfianza de algunos clientes, en una batalla diaria por demostrar que a su edad tiene la experiencia necesaria para la posición que ocupa.

¿Cómo llegaste a QEDC y que desafíos enfrentaste para lograr un carrera exitosa?

En 2008 tenía 19 años cuando empecé como empleada de medio tiempo. Llegué de Guayaquil a los 13 años y desde entonces me interesé por las actividades comunitarias. Los problemas de los residentes de Queens no eran ajenos para mí.

Al demostrar mi interés por las necesidades de los residentes, las responsabilidades fueron aumentando en QEDC. Aunque hubiera una tormenta de nieve, yo siempre estaba puntual en el trabajo.

En 2010 dirigí un programa que buscaba atraer el turismo a Queens, cada año las tareas implicaban más dedicación y pronto me involucré en los asuntos de interés de los pequeños negociantes, gané mucha experiencia y eso me ayudó a encaminarme a esta nueva posición como directora.

Tu edad es un factor que podrían cuestionar algunos clientes ¿Cuál es tu experiencia en este contexto?

En ocasiones he batallado, porque algunos clientes piensan que soy muy joven y no tengo la experiencia o el conocimiento para asesorarlos correctamente, pero luego de una entrevista cara a cara, cambian su opinión y confían en mí. Es muy importante proyectar seguridad. He trabajado duro en los últimos años y con la ayuda de mis compañeros logré conocimientos que deseo poner a la disposición de nuestra comunidad.

¿Qué obstáculos son los más comunes para las mujeres empresarias de origen hispano?

Muchas son madres desempleadas y el mayor límite es que no hablan inglés. La falta de conocimiento de los servicios que existen en la ciudad también es una gran barrera. El machismo es otro desafío. Algunas clientes inician sus negocios a espaldas de los esposos. La satisfacción más grande es ver el desarrollo de estas mujeres, hasta que logran su independencia económica. A la semana atiendo a unas 5 o 6 mujeres que buscan vencer la pobreza y ser dueñas de su propia fuente de ingresos, pese a la falta de apoyo de sus parejas.

¿En qué te enfocarás para lograr que más mujeres inicien sus negocios?

Los eventos comunitarios y talleres forman lazos con la comunidad, son una forma de atraer a las mujeres que son tímidas y temen preguntar cómo iniciar sus negocios. Muchas se acercan luego de un evento y terminan yéndose a casa con información valiosa. Creo que fomentar estos encuentros es una buena estrategia para atraer más mujeres emprendedoras.