El inmigrante también tiene su responsabilidad

El inmigrante también tiene su responsabilidad
800,000 inmigrantes ecuatorianos se calcula que hay en el área triestatal.
Foto: Archivo

Ante el artículo de opinión publicado en El Diario la Prensa el día 11 de Agosto del 2013 por Walter Sinche, cabe destacar que es el 10 de agosto el día de la independencia de mi país Ecuador, y que ayer como hoy vivo orgulloso de mis origines.

Y me asombra ver cómo queremos hacer ver a los ecuatorianos como personas que viven atropelladas y que sus derechos son violentados. Estoy en contra del gobierno ecuatoriano actual pero no le puedo reprochar las dificultades de los ecuatorianos que residen en los Estados Unidos.

Primero, el ecuatoriano que reclama a un país extranjero defender sus derechos en el país que le da trabajo, resulta que seguramente no entiende las leyes, o el idioma. Por consiguiente no sabe cómo proceder a solicitar defensa. Sabrá el señor Walter Sinche que Nueva York tiene una línea llamada 311 donde podemos denunciar casos de discriminación racial, o que podemos comunicarnos con las oficinas de los derechos civiles para solicitar ayuda. No lo sé pero creo que sería muy importante que alguien lo eduque e informe.

Los inmigrantes en general sufren muchas violaciones a sus derechos ya sea por el propio desconocimiento de ellos al idioma, las leyes o en muchos casos por motivos de discriminación racial. Sin embargo estas violaciones no son responsabilidad de ningún estado extranjero, sino más bien de instancias locales y agencias encargadas en esos temas.

Un ejemplo claro son las dificultades que un inmigrante puede sufrir para abrir una cuenta bancaria. Recientemente un banco del área de Brooklyn, me ha solicitó presentar una visa válida para poder abrir mi cuenta bancaria a lo que le respondido con una negativa a pesar de contar con el respectivo documento. Simplemente me retiré a una sucursal distinta del mismo banco en donde con el mismo documento logre abrir mi cuenta de negocios y personal.

¿A qué se debe la diferencia de trato? Sencillo, se debe a un caso de discriminación que no he puesto en las manos del gobierno de mi país, si no en las manos de la agencia de derechos civiles y denunciando esta situación ante las autoridades competentes.

Entonces, ¿quién es responsable de que nuestros derechos sean respetados? ¿Nosotros o el gobierno de nuestro país? Desde luego nosotros mismo. La educación y el aprendizaje nos permite poder defendernos ante aquellos que al vernos desamparados creen que pueden tomar ventaja de nuestra apariencia y situación.

Soy un inmigrante que cree que una comunidad unida y preparada puede lograr grandes cosas. Es momento de que los inmigrantes se unan para exigir en Nueva York un documento de identidad válido para aquellos que viven aquí y no tienen la documentación.

Es momento que la Ciudad se una para identificar y dar una identidad a los millones de inmigrantes que aquí residen para acabar con la discriminación basada en el estatus migratorio y no para demandar a países extranjeros por ayuda.