Bolt, el amo indiscutible de la velocidad

Bolt, el amo indiscutible de la velocidad
Usain Bolt se dio el lujo de cruzar la meta sonriendo, llevando a Jamaica a conseguir el oro en la prueba del relevo de los 4x100.
Foto: ap

MOSCU/AP — Amo del atletismo en todos los sentidos, y ahora en títulos. Todo esto es Usain Bolt.

Tras embolsarse la colección completa de tres medallas de oro de la velocidad en Moscú, el sensacional “Rayo” de Jamaica se erigió en el competidor más laureado en la historia de tres décadas de los mundiales de atletismo.

Como tromba en la última posta, Bolt llevó a Jamaica a la victoria en el relevo 4×100.

Bolt escaló a lo más alto de la tabla histórica de los mundiales con una cosecha de diez medallas: las ocho preseas de oro más dos preseas de plata que se remontan a Osaka 2007. Dejó atrás a Carl Lewis, quien en su trayectoria acumuló ocho metales de oro, uno de plata y uno de bronce en pruebas de velocidad y salto de longitud.

Además, el portentoso corredor de 26 años alcanzó los ocho títulos en la historia de los mundiales igualando a los estadounidenses Lewis y Michael Johnson como los hombres más laureados desde que la cita empezó a disputarse en 1983.

“Es algo sencillamente extraordinario”, declaró Bolt sobre la comparación con dos leyendas. “Voy a seguir dominando. Seguiré trabajando duro, lo mío es seguir dándole a esto de ser el más grande”.

Al afrontar el último tramo, Estados Unidos tenía la ventaja. Pero el paso del testigo a Justin Gatlin fue un desastre y la arrolladora velocidad de Bolt sentenció un contundente triunfo en el último acto del Mundial en el estadio Luzhini.

“No estaba pendiente de Justin. Sabía que si salía primero que yo con el testigo, yo le iba a dar alcance”, dijo Bolt. “El plan era salir a correr lo más rápido posible”.

El equipo conformado por Bolt, Nesta Carter, Kemar Bailey-Cole y Nickel Ashmeade cantó victoria con un tiempo de 37.36 segundos.

Estados Unidos quedó segundo con 37.66 para la plata. El equipo de Gran Bretaña, que había entrado tercero, fue descalificado por una mala entrega, con lo que el bronce quedó en manos de Canadá con 37.92.

Campeón de los 100 y 200 metros en Moscú, Bolt redondeó su segundo triplete dorado en los mundiales y emuló los dos que ha logrado en Juegos Olímpicos.

También ayer, Shelly-Ann Fraser-Pryce estampó su nombre en los libros de historia de los mundiales al convertirse en la primera mujer que monopoliza las carreras de velocidad. Al igual que Bolt, la campeona de los 100 y 200 se encargó de tomar el último bastón.

Fraser-Pryce recibió el testigo con una amplia ventaja y sencillamente aceleró para que las jamaiquinas batieran el récord de los mundiales con 41.29 segundos.

Así es: en un logro sin precedentes, Jamaica se llevó el botín entero de seis medallas en los sprints.

Pero Bolt se encargó de cerrar la fiesta en el Luzhniki, con sus 40.000 espectadores extasiados al verlo bailar cuando “Three Little Birds” de Bob Marley retumbó por los parlantes, y luego celebrarle su reportorio personal de gestos triunfales, incluyendo la icónica pose del “Rayo.” También intentó imitar un baile tradicional ruso.

“¡Cuanta energía!”, proclamó el mismo Bolt.

Incuestionable baluarte del atletismo, Bolt cumplió la misión de salir al rescate de un Mundial que fue precedido por una seguidilla de escándalos de dopaje y lesiones que privaron de rivales al caribeño. También animó una justa que comenzó fría debido a las flojas concurrencias de los primeros días.

“No es solo sobre el talento. Es saber crecerse ante el momento. Entiende la importancia”, comentó Gatlin.

El triplete de Bolt en la capital rusa le permite sacarse la espina después del fiasco que sufrió en Corea del Sur hace dos años, cuando fue descalificado por una salida en falso en la final.

En otras finales, el cubano Pedro Pablo Pichardo dio batalla pero debió conformarse con la medalla de plata en el salto triple. El francés Teddy Tamgho y Pichardo estaban empatados con 17,68 metros, pero Tamgho estableció la diferencia en su último salto —el mejor de la temporada— al brincar por el oro con 18,04 metros. El estadounidense Will Claye se quedó con el bronce.

La keniana Eunice Sum reinó en los 800 metros femeninos al contener la arremetida de la rusa y campeona olímpica Mariya Savinova. La estadounidense Brenda Martínez, hija de mexicanos, se llevó el bronce.

Kenia también gobernó en los 1,500 metros masculinos, en los que Asbel Kiprop revalidó su título, seguido por el estadounidense Matthew Centrowitz y el sudafricano Johan Cronje.

Con 31 años, la alemana Christina Obergfoell conquistó su primer título de envergadura al superar a la australiana Kimberley Mickle en el lanzamiento de jabalina. La rusa y campeona defensora Maria Abakumova se llevó el bronce.

Rusia terminó como el país con más títulos con siete medallas de oro, por delante de las seis conquistas por Estados Unidos y las seis de Jamaica vía la dupla Bolt-Fraser-Pruce. Estados Unidos acumuló la mayor cantidad de preseas con 17.

El próximo Mundial se disputará dentro de dos años en Beijing.