Cómo conseguir el mejor trato hipotecario

Cuando estés satisfecho con los términos que hayas negociado, píde un compromiso escrito de la tasa de interés

Si buscas un préstamo hipotecario para comprar una vivienda, lo primero que debes hacer es obtener información de varias fuentes de crédito, averiguar todo sobre los costos e investigar todo lo necesario sobre tu pago inicial y el seguro hipotecario privado. Luego de tomar estos pasos básicos y sepas lo que te ofrece cada institución financiera, negocia el trato más favorable para ti.

Generalmente, la diferencia entre el precio más bajo posible por un producto de crédito y el precio más alto que el prestatario está dispuesto a pagar es conocida como exceso. Cuando se produce el exceso, este se incorpora al precio que se le cotiza al consumidor. Puede ocurrir tanto en los préstamos variables como en los fijos en la forma de puntos, cargos o en la tasa de interés. El precio de cualquier préstamo puede incluir excesos, aunque te lo cotice un funcionario bancario o un corredor.

Pídele a la institución de crédito o al corredor que te indique por escrito todos los costos asociados con el préstamo y luego pídele que cancele o reduzca uno o más de los cargos, que te rebaje la tasa de interés o te cobre menos puntos. Pero ten cuidado que no te esté reduciendo un cargo y subiéndote otro, o que al bajarte la tasa de interés te aumente los puntos. Nada se pierde con preguntarle a la institución de crédito o al corredor si puede mejorar los términos originales que te ofrece o los que te ofrecieron en otro lugar.

Cuando estés satisfecho con los términos que hayas negociado, pídele al prestamista o corredor un compromiso escrito de la tasa de interés modificable que incluya la tasa acordada, el período de duración del compromiso y la cantidad de puntos que deberás pagar. Si te cobra una tarifa por asegurar la tasa de interés del préstamo, esta te puede ser reembolsada en el cierre. De esta forma te proteges de aumentos en la tasa de interés durante el período de aprobación del crédito. Sin embargo, si las tasas bajan, puedes terminar con una tasa menos favorable. En ese caso, trata de negociar el precio con el prestamista o con el corredor.

Cuando compres una casa, recuerde que debes comparar precios, verificar costos y términos y negociar el mejor trato posible. Algunos buenos sitios para empezar a buscar préstamos son tu periódico local y la Internet. Generalmente, allí podrás encontrar información sobre tasas de interés y puntos ofrecidos por varios prestamistas. Como los puntos y las tasas pueden cambiar a diario, revisa el periódico a menudo cuando busques un préstamo hipotecario. Sin embargo, allí no encontrarás los costos; así es que debes preguntarle a cada prestamista al respecto.

No supongas que problemas menores o dificultades de crédito que deriven de circunstancias singulares como una enfermedad o la pérdida temporal de ingresos, limitan tus opciones de crédito solamente a préstamos de alto costo. Si tu informe de crédito contiene alguna información negativa, aunque sea acertada, pero existen buenos motivos para confiar que pagarás el préstamo de acuerdo con los términos acordados, no dejes de explicarle tu situación al prestamista o al corredor.

Si no puedes explicar adecuadamente tus problemas de crédito, probablemente pagarás más que un prestatario con un buen historial de crédito. Pero no asumas que la única forma de conseguir crédito es pagando un precio alto. Pregunta cómo tu historial de crédito afecta el precio del préstamo y qué necesitaa hacer para conseguir un precio mejor. Tómate el tiempo para comparar precios y negociar el mejor trato que puedas.