Beneficios de una dieta cardiosaludable

Para evitar enfermedades cardiovasculares, aumente en su dieta los alimentos de origen vegetal y reduzca los alimentos procesados, el cerdo y la sal
Beneficios de una dieta cardiosaludable
Las recomendaciones generales de la dieta cardiosaludable son las mismas que las referidas para la dieta mediterránea, siendo ésta rica en aceite de oliva, frutos secos y pescado azul.
Foto: Esta imagen es una obra derivada de pepper heart por Darya Pino, disponible bajo la licencia Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/summertomato / 3540719101/

Uno de los problemas de salud más temidos después de los 30 años es la enfermedad cardiovascular aunque puede ser prevenida si se toman en cuenta los factores de riesgo y se modifican los hábitos que los producen. Los mayores factores de riesgo son la hipertensión, colesterol elevado, sobrepeso, diabetes, tabaquismo y llevar una vida sedentaria. Muchos de ellos pueden ser combatidos a través de una alimentación cardiosaludable, que sigue los mismos preceptos de la dieta mediterránea.

Una dieta beneficiosa para su corazón es aquella baja en grasas saturadas, sal y alimentos procesados, pero rica en alimentos que proporcionen Omega-3, ácidos grasos monoinsaturados, antioxidantes y polifenoles que contribuyen a disminuir los niveles de colesterol y a evitar las enfermedades cardiovasculares. Seguir una dieta de este tipo no tiene que significar un gran cambio en sus hábitos alimenticios, sino que se trata de cambiar la forma de preparar sus alimentos y sustituir algunos por otros que sean benéficos.

– Sustituya el aceite vegetal en sus preparaciones por aceite de oliva virgen, pues es rico en ácidos grasos monoinsaturados y polifenoles.

– Prefiera comer alimentos preparados a la plancha, vapor u horneados.

– Puede comer todas las frutas y verduras que prefiera. Se recomienda comer 3 piezas de fruta y 2 raciones de verduras al día. El aguacate y las aceitunas poseen grasas monoinsaturadas, buenas para su corazón.

– Puede comer frutos secos como una merienda saludable.

– Manténgase hidratado, consuma al menos 8 vasos de agua al día.

– Carnes: prefiera las aves sin piel ni grasa y los pescados azules. Reduzca su consumo de carnes rojas una vez por semana y al menos 3 porciones de pescado a la semana. Modere el consumo de mariscos, pues tienen mucho colesterol.

– Lácteos: leche y yogures desnatados.

– Huevos: Son una buena fuente de proteínas y la clara no contiene colesterol, así que evite consumir más de tres yemas a la semana.

– Cereales: prefiera el arroz y las harinas integrales, pues aportan proteínas, vitaminas B y fibra.

– Legumbres: todos los granos son fundamentales, pues gracias a su aporte energético y protéico puede sustituir a las carnes sin aportar ninguna grasa. Consúmalos al menos dos veces por semana.

– Hortalizas. El puerro, el ajo y la cebolla contribuyen a la reducción de los niveles de colesterol.

– Exceso de sal y frituras. Utilice hierbas aromáticas para condimentar.

– Cerdo, embutidos y cordero.

– Leche entera y quesos grasos o madurados.

– Alimentos procesados y gaseosas.

– Bollería industrial y golosinas.

– Mantequilla, nata, margarina y aceites vegetales distintos al de oliva.

– Bebidas alcohólicas, aunque puede tomar un vaso pequeño de vino tinto al día con las comidas.