Hispano es acusado de intento de asesinato en El Bronx

Guillermo Meléndez, presuntamente apuñaló a su expareja, luego de hacer añicos varias fotografías familiares.

Hispano es acusado de intento de asesinato en El Bronx
Una de las fotos que logró salvarse en el ataque.
Foto: EDLPJUAN MATOSSIAN

EL BRONX — Luego de hacer añicos las fotos familiares y maldecir a sus seres queridos, un hispano de El Bronx apuñaló a su expareja en un ataque de celos y resultó baleado en el torso por policías que lograron detener la agresión, según informaron los vecinos del lugar.

Guillermo Meléndez, natural de El Salvador, fue acusado de intento de asesinato e intento de agredir a un agente, entre otros cargos, según informó el Departamento de Policía (NYPD). La mujer, también hispana, sobrevivió al ataque y está ingresada en el hospital Lincoln en estado grave, pero estable, al igual que su presunto agresor.

Los hechos ocurrieron el sábado sobre las 8:30 p.m., cuando el sospechoso se presentó en la casa de la avenida Morris en la que vivía su expareja, de 35 años —cuya identidad no ha sido divulgada por tratarse de una víctima de violencia doméstica.

Una mujer alertó sobre la agresión a dos policías que se encontraban en la zona. Cuando subieron al apartamento, encontraron a Meléndez apuñalando a la víctima en las piernas, el cuello y el pecho. El sospechoso se resistió y uno de los agentes tuvo que reducirlo de un disparo en el torso, de acuerdo al informe policial.

Sólo media hora antes del suceso, la pareja de caseros que alquila un dormitorio a Meléndez —en el área de Grand Concourse— le encontraron en un estado muy alterado.

“Había roto las fotos que tenía de su familia y las había tirado por el suelo”, dijo Marta Chadón. “Estaba muy nervioso y cuando le pregunté qué le sucedía, gritó: ‘mi familia es una mier…’, y luego se marchó”.

Chadón y su marido, Efraín Aquilla, relataron que Meléndez llevaba viviendo en su casa desde hace un año y medio, y que al principio se mudó con la víctima y el hijo de tres años de ambos. La pareja rompió la relación hace unos ocho meses y ella se fue a vivir con el pequeño al apartamento que tiene en la misma zona la madre de él.

Aquilla asegura que, luego de la separación, Meléndez tenía constantes ataques de celos. “Me dijo varias veces que los celos le comían por dentro y que se llegó a disfrazar para espiar a la mujer porque ella estaba con otro hombre, aunque no sé si eso lo decía en serio”, contó el casero. “Pero él no me parecía mala persona ni alguien capaz de hacer lo que ha hecho”.

El único episodio de violencia que recuerdan de Meléndez ocurrió hace poco más de un mes, cuando se encontraron las paredes de la entrada de su domicilio rasgadas a cuchilladas.

“Me enfrenté a él y me dijo que lo había hecho porque creía haber visto fantasmas”, explicó Aquilla.