Iglesia católica pide perdón a dominicanos

Iglesia católica pide perdón a dominicanos
El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez pidió actuar con firmeza.
Foto: efe

Santo Domingo — El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez pidió perdón ayer a los dominicanos por los sacerdotes implicados en violaciones sexuales y abusos a menores, mientras la Conferencia del Episcopado aclaró que las razones que llevaron al Papa a destituir al nuncio Jósef Wesolowski no se basan en los rumores de prensa que presentan al diplomático como un pederasta.

La misma Conferencia recordó que en los últimos años se registran ocho casos de escándalos de sacerdotes relacionados con violaciones sexuales y abusos a menores. Ante esa situación el cardenal López Rodríguez planteó que la iglesia tiene que “reconocer con humildad que estamos ante una situación que a los hijos e hijas de la iglesia Católica nos preocupa y avergüenza”.

López Rodríguez dijo además que hay que pedir perdón, “a las víctimas de los desalmados que han abusado de ellos y a sus familiares”. “Esta súplica de perdón la extiendo a la comunidad de la Iglesia Católica que se siente humillada con estos abusos incalificables”.

Añadió que la iglesia Católica también pide perdón al pueblo dominicano “que está contemplando este lamentable espectáculo con incredulidad e indignación”. “Lo que todos hemos visto no tiene justificación”, puntualizó.

Solicitó “encarecidamente” a la justicia dominicana a que actúe “con firmeza y claridad, en base investigaciones muy serias, estableciendo las sanciones que están previstas en el Código Penal”.

El cardenal López Rodríguez también planteó que “urge purificar a la Iglesia sacando del ministerio a quienes lo ejercen indignamente y no merecen llamarse sacerdotes”.

La lectura del documento, que se llevó a cabo en la sede de la Conferencia del Episcopado Dominicano en esta capital, estuvo a cargo de los sacerdotes Manuel Ruiz, Carmelo Santana Jerez y Joaquín Domínguez.

Ruiz presentó a los comunitarios que aparecen en reportaje de televisión ofreciendo declaraciones sobre supuestas violaciones sexuales de menores cometidas por el sacerdote polaco Wojciech (Alberto) Gil, quien huyó a su país después de que la Fiscalía inició una investigación en su contra.

De su lado, los comunitarios negaron que hayan declarado que el exnuncio haya violado a niños en su presencia, como denunció un programa de televisión.