Piden un alto a deportaciones

Grupos presionan al Presidente para que tome acción similar a DACA
Piden un alto a deportaciones
Activistas reclaman a Obama que use la discreción de aplicación de ley que tiene el Ejecutivo para que cesen las deportaciones
Foto: EFE

Mientras el Congreso se toma su tiempo en prioridades diferentes a la reforma migratoria, grupos de activistas enfocan cada vez más de su energía en la acción directa para detener las deportaciones y presionar al presidente Barack Obama a tomar medidas administrativas para proteger a familias de la separación.

La prioridad, para estos grupos, son las personas como Raúl Mejía, indocumentado y padre soltero de un niño de 9 años, que este jueves, a menos de 24 horas de ser deportado, pidió en una teleconferencia que se impida la separación de más familias.

“Hoy es mi último día en este país, llegué a los 16 años y he sido un buen ciudadano, no tengo récord criminal, fuí a la escuela a estudiar inglés y sacar mi GED, pagué impuestos y soy padre y madre para mi hijo”, dijo Raúl. “Lo único que quería era una mejor vida para él. Pido por favor al Congreso que apruebe la reforma para que familias como la mía puedan quedarse”.

Varias de las organizaciones de “Dreamers” y la Red Nacional de Jornaleros (NDLON)han enfocado sus actividades en una solicitud prioritaria: detener deportaciones y pedir a Obama que tome responsabilidad por las familias que su Gobierno está separando con su celo en expulsiones, que ha llevado a números récords de casi medio millón al año.

Incluso líderes de organizaciones como la AFL-CIO , la federación laboral más grande del país, se han manifestado a favor de la acción directa del presidente.

“Necesitamos involucrar más al Presidente en este asunto, hemos hecho un llamado por el fin de las deportaciones que es el ejercicio de la discreción del Presidente, tal y como lo hizo con DACA”, dijo Ana Avendaño, asistente para temas de inmigración del presidente de la AFL-CIO. “Lo que vemos es una crisis seria”.

Obama, en una entrevista a la cadena Telemundo esta semana, negó que pudiera extender la acción diferida (DACA) a los 11 millones de indocumentados o detener unilateralmente las deportaciones.

“Cuando creamos una excepción especial para los soñadores usé mi discreción sobre la aplicación de la ley, pero si comienzo a ampliar DACA entonces estaría ignorando la ley de una manera que sería muy difícil de defender legalmente”, dijo el Presidente, agregando que los activistas deberían enforcarse en seguir empujando el proyecto de ley y no otras alternativas.

Ayer, el portavoz de la Casa Blanca Jay Carney confirmó lo dicho por el presidente, apuntando que “no hay plan B” (alternativo) si no se aprueba la reforma migratoria.

“Obama es la autoridad máxima del Ejecutivo y tiene la autoridad de aplicar la ley con discreción, pero al mismo tiempo el Gobierno reconoce que debe ser prudente al usar esa autoridad ya que no quiere alienar a los conservadores que han salido a favor de la reforma”, dijo Douglas Stump, presidente de la Asociación Nacional de Abogados de Inmigración.

Entretanto, grupos de activistas usarán diversas tácticas en estos días para seguir presionando al presidente. Hoy viernes y fin de semana, madres de “dreamers” descenderán sobre Washington y cabildearán en las oficinas de Congresistas.