Busca arepas y anota goles

Venezolano se consolida como uno de los artilleros en las filas del Cosmos

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Nueva York — En la delantera del Cosmos hay un hombre hambriento de arepas, y para ganárselas está marcando los goles que han sacado adelante al equipo verde.

Desembarcado de La Victoria, estado de Apure, Venezuela, Diomar Díaz se ha convertido en el hombre gol en esta primera temporada del equipo cósmico luego de mandarla a guardar en un par de ocasiones en la reciente victoria 2-0 sobre los Strikers de Fort Lauderdale.

“Uno trabaja para esos momentos. Y además por ahí tengo la virtud de poder llegar siempre al área”, comentó el apureño.

Para lo que no se había preparado fue para que lo nombraran como el mejor jugador de la jornada de la North American Soccer League (NASL).

“Estoy bastante contento por eso. En verdad no me lo espara ni era algo que yo buscara”, aseguró Díaz.

Lo que sí buscó fueron los goles. Díaz anotó el primero en una espectacular palomita lanzándose a un centro del español Ayoze García Pérez.

“El tiró un buen centro y yo pude llegar bien al segundo palo donde tuve la oportunidad de rematar”, relató. “La conseguí perfectamente con la cabeza y creo que fue la mejor decisión que pude tomar”.

Su segunda diana llegó minutos después en contragolpe. Seba Güenzatti remató un balón que tapó el meta rival y el pie oportuno del venezolano de 23 años se apareció para enviarla al fondo de la meta, consumando así la actuación que lo destacó esta jornada.

El reconocimiento se debe al trabajo de equipo, algo de lo que siempre hace mención ante todo.

“Sin mis compañeros no podría lograr esto. Ahora toca mantenernos allá arriba. Y eso lo haremos juntos”, comentó. “El desempeño de todo el grupo porque lo individual siempre llega solo”.

Las que no han llegado son las arepas, platillo típico de su país que aún no ha podido encontrar.

“Estoy buscando un sitio donde pueda comer arepas. Desde que estoy aquí ni siquiera las he conseguido”, indicó. “Me gustan las de jamón y queso, con carne, todas. Con la que me pudiera comer sería feliz”.

Alejado de su país, sin nadie de su familia con él, Díaz se las ha visto duras para ajustarse a la vida en este país, al que vino con la mira de acrecentar su desarrollo profesional.

“Lo más difícil es siempre el idioma, el fútbol se me ha dificultado, porque es muy dinámico, físico, mas que lo táctico la pausa con la que se juega allá (Venezuela)”, manifestó. “Pero esta es una gran oportunidad para un futbolista joven como yo”.

Estas dificultades las ha sorteado gracias a la ayuda de sus nuevos amigos.

“Soy afortunado porque tengo varios companeros latinos y nos la pasamos juntos. Eso es bonito porque me dan la mano. Siempre es lindo y les agradezco a su trato”, aseguró.