Pobreza e inseguridad agobian a Tegucigalpa

Pobreza e inseguridad agobian a Tegucigalpa
Vista panorámica de la capital hondureña que estuvo de fiesta.
Foto: efe

Tegucigalpa — Tegucigalpa, la capital de Honduras, celebró ayer los 435 años de su fundación convertida en una pujante ciudad que se abre a la modernidad, pero también agobiada por la pobreza, la inseguridad y la vulnerabilidad ante las lluvias.

La capital hondureña, donde viven poco más de millón y medio de habitantes, la mayoría en condiciones de pobreza, pasa por una fase de revitalización urbana que comenzó este año con un programa de la alcaldía de recuperación del espacio público, la construcción de un trolebús llamado “Trans450” y ocho pasos a desnivel.

Esos programas “son los primeros pasos para lograr una capital más moderna y segura”, dijo el alcalde de Tegucigalpa, Ricardo Álvarez.

La construcción de una ruta de trolebús de unos ocho kilómetros de longitud que funcionará entre la colonia Kennedy y Tegucigalpa, requiere una inversión de 660 millones de lempiras (algo más de $31.8 millones), subrayó Álvarez.

Agregó que la municipalidad y el Gobierno también construyen ocho pasos a desnivel para agilizar el tráfico de vehículos, que es, dijo, uno de los principales problemas de la capital.

El burgomaestre también destacó que “uno de los logros más importantes es la recuperación del centro histórico” de la capital hondureña, donde el tercer domingo de cada mes se lleva a cabo el proyecto “Recreovías por la Paz”.

“Recreovías” es impulsado por la municipalidad y otras instituciones hondureñas, con apoyo de las embajadas de España, Estados Unidos y México, orientado a revitalizar los espacios públicos como un mecanismo para lograr ciudades más seguras.

Pese a esos logros, Tegucigalpa continúa agobiada por la pobreza, la violencia y la vulnerabilidad ante los fenómenos naturales.

La ciudad figura entre las más violentas del mundo, con 536 muertes registradas en el primer semestre de 2012, según cifras de organismos internacionales y locales.

La violencia en Tegucigalpa ha “aumentado mucho” en los últimos años a causa del desempleo, que afecta a alrededor de 1.8 millones de hondureños, lo que a su vez incrementa la pobreza, indicó el analista Matías Funes.