Joselito Cabrera ofrece la mejor fruta en Fordham Road

Mi lema es no cargar nunca basura, porque la gente sabe qué es lo bueno y qué es lo malo",
Joselito Cabrera ofrece la mejor fruta en Fordham Road
Joselito Cabrera comenzó vendiendo cajas de frutas y verduras en bodegas de la ciudad.
Foto: EDLP / José Acosta

NUEVA YORK — Joselito Cabrera, de 51 años, es uno de los vendedores de frutas y verduras más populares de Fordham Road, en El Bronx. Su secreto: vender productos frescos y de la mejor calidad.

“Mucho fruteros van a la marqueta y compran mercancías viejas, las limpian un poco y las llevan a vender sólo para ganarse unos pesos extra. Mi lema es no cargar nunca basura, porque la gente sabe qué es lo bueno y qué es lo malo”, dice.

Cabrera llegó a Nueva York con visa de turista en 1992 y se quedó indocumentado en busca del sueño Americano.

Por cosas del destino, su primer trabajo fue en una bodega en la calle 207 de Manhattan, en la sección de frutas. Fue allí donde aprendió el negocio de compra y venta de frutas y verduras.

Poco después se casó, hizo su residencia legal, sacó la licencia de conducir y dejó su empleo en la bodega para dedicarse al negocio de frutero. Tomó todos sus ahorros, unos $6,000, se fue a una subasta de vehículos y compró una furgoneta, la preparó y se levantó a las 4 a.m. para ir por primera vez a la marqueta de Hunts Point a abastecerse de mercancías sin siquiera tener clientes ni conocer los vericuetos del negocio.

¿Cómo le fue ese primer día como empresario?

Me fue tan bien que lo que ganaba en la bodega en una semana, $260, me lo gané en ese solo día. Pero no fue tan fácil. Yo llegué a la marqueta de madrugada, y como no sabía comprar, les pedí ayuda a los vendedores de frutas y verduras que ya conocía de la bodega, y ellos me orientaron. Luego fui bodega por bodega ofertando mis productos y en cada sitio me compraron. Y en ese negocio ya llevo 19 años.

¿Conocía todas las frutas y verduras que iba a comprar?

Yo las conocía por mi experiencia en la bodega. Pero cuando uno viene de Santo Domingo uno descubre que no conoce muchas de las frutas que se venden en Nueva York. Yo conocía la manzana roja, pero la verde no la conocía, ni el kiwi, ni el persimmon. Todavía hay frutas que veo en el mercado que no conozco y eso que llevo caso dos décadas en el negocio.

¿Cuándo decide poner su propio puesto de frutas y por qué?

Yo empecé vendiendo cajas de frutas y verduras en bodegas, y ahora trabajo con órdenes de mercancías de supermercados. Lo que sucedió fue que a veces un supermercado me pedía 10 cajas de un tipo de fruta, yo siempre pedía de más, y como se me quedaban cajas decidí abrir mi propio puesto y poner a la venta esas mercancías. Ya en el puesto de Fordham llevo tres años junto con mi ayudante José Campos, y ha sido un éxito tal, que cuando traje a mi hija y a su esposo de Santo Domingo les puse un puesto y les está yendo bien.

Para escoger fruta de calidad, ¿existe algún secreto?

Claro que sí. Cada fruta trae una numeración, que es un código que le dice a los supermercados qué tipo de fruta están adquiriendo. Un ejemplo de ello es el aguacate. Hay varios tipos de aguacates, el número 34, que es el que yo compro, es más costoso pero es el mejor, porque la masa es más seca y grasosa y sabe a mantequilla. El número 29 es más aguado, y el 45-50 es el aguacate regular.

¿Cuál es el producto que más buscan los consumidores?

El aguacate. En un día regular yo vendo hasta 30 cajas.

¿Cuál es la mejor época del año?

El otoño y la primavera. El invierno es muy frío y hay días en que se congela la mercancía y se daña. Y el verano tiene días tan caliente que los productos se cocinan.

?>