Predicador musulmán es condenado a 800 latigazos por matar a su hija

El hombre, que también pasará 8 años en la cárcel, violó y asesinó a la pequeña de 5 años.
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Predicador musulmán es condenado a 800 latigazos por matar a su hija
Musulmanes se preparan para la fiesta anual del Hajj.
Foto: AP Photo / Amr Nabil

Riad.- Un predicador musulmán ha sido condenado a 8 años de cárcel y a recibir 800 latigazos por un tribunal saudí, que le consideró culpable de violar y asesinar a su hija de 5 años de edad, publica hoy el diario local Okaz.

También fue sentenciada a diez meses de prisión y a recibir 150 latigazos la segunda esposa del predicador, madrastra de la menor, tras ser hallada culpable por la Corte General de la zona de Hauta Beni Tamin, al sur de Riad, de ser cómplice del homicidio.

El tribunal también ha dispuesto que el religioso pague una indemnización de un millón de riales (unos $266,000) a la madre de la menor, que es su primera esposa.

En declaraciones al periódico, el abogado de la acusación, Turki al Rashid, expresó su satisfacción por el dictamen judicial.

La niña, que se llamaba Lama, falleció el año pasado en el hospital Al Shemsi de Riad, donde fue ingresada inconsciente debido a la gravedad de las heridas sufridas por las supuestas torturas a las que le sometió su padre.

En febrero pasado, un tribunal ordenó la puesta en libertad del predicador, aunque la madre de la niña apeló el fallo.

El religioso ha adelantado que tiene intención de recurrir la sentencia de ayer ante el Tribunal de Casación.

Por otro lado, el diario saudí internacional Al Hayat reveló hoy otro caso de supuestas torturas a una menor de 3 años por parte de su padre en la región de Bisha, en el sur del reino, en represalia por la separación de su esposa.

El tío de la menor, Said al Shahrani, dijo al rotativo que su sobrina sufrió quemaduras en los pies y golpes en el cuerpo, además de presentar secuelas psicológicas.

La familia denunció el caso ante la Policía, que lo ha remitido a la fiscalía general.

Al Shahrani explicó que se dio cuenta de las supuestas torturas un día que convenció a su cuñado, que tenía la custodia de la niña, para que le permitiera llevarse a la menor para visitar a su madre.

La niña se encuentra ahora en casa de la familia de su madre, que de momento no tiene intención de entregarla a su progenitor.