Alcaldes mexicanos son blanco del crimen organizado

El asesinato de Julio César Salinas Terán, ocurrido el jueves, se suma a una cadena de crímenes impunes contra funcionarios locales

Julio César Salinas Terán, exalcalde del municipio de Huehuetlán, en San Luis Potosí, fue asesinado a tiros el 10 de octubre de 2013.
Julio César Salinas Terán, exalcalde del municipio de Huehuetlán, en San Luis Potosí, fue asesinado a tiros el 10 de octubre de 2013.
Foto: Tomada Internet: boletín de prensa de Julio César Salinas Terán

MÉXICO, D.F.- La violencia criminal que alcanza a los políticos mexicanos no se detiene. Hay en juego mucho dinero, poder y venganzas que a menudo alcanzan a alguno para cobrarle la vida. El más reciente es Julio César Salinas, exalcalde del municipio de Huehuetlán, ocurrido hoy, sobre quien los asesinos soltaron los balazos que pudieron.

Quedó botado en medio del campo potosino hasta que la policía lo halló este jueves en medio de un charco de sangre, igual que meses atrás estuvo su enemiga política y ex regidora local Amalia Terán en un escenario urbano, en medio las lavadoras de su negocio de ropa para limpiar, donde le cortaron el cuello.

Las autoridades estatales nunca han ligado los crímenes a asuntos políticos. Ni siquiera manejaron una hipótesis cercana cuando un grupo de pistoleros entró hasta el escritorio del edil de El Naranjo, en 2010, donde despachaba el también empresario de 35 años que murió después de recibir varias descargas.

De Terán concluyeron que fue un robo, a pesar de que la mujer culpó a Salinas en su cuenta de la red social Facebook días antes de su muerte. De Julio César Salinas, el procurador de justicia adelantó a la prensa todavía con escasos indicios que se trata de un asunto relacionado “al crimen organizado”.

En el día a día el narcotráfico y sus derivados aparecen cada vez más como chivo expiatorio y los casos de asesinatos de alcaldes se van acumulando sin justicia o sentencias condenatorias.

La Federación Nacional de Municipios de México lleva en su lista 43 asesinatos y 30 secuestros desde 2009. Ninguno resuelto y con una cuenta creciente que no se detuvo en el cambio de sexenio.

La Reforma Política que comenzó a discutirse en el Congreso podría ser una oportunidad para voltear a ver a los eslabones más débiles del gobierno en México.