Corrupción hace que pobres en México nazcan en el suelo

A quienes no pueden pagar un soborno, se les impide o retrasa la atención médica
Corrupción hace que pobres en México nazcan en el suelo
Imagen obtenida del video publicado en YouTube y que muestra el nacimiento de una criatura en el suelo del hospital donde se negaron a atender a su madre.
Foto: YouTube

MÉXICO, D.F.- El hombre se quitó el suéter en cuanto su hijo vio la luz del mundo a ras de suelo y tapó el sexo de su mujer que yacía en el piso. Parió justo en la entrada del Hospital de la Mujer de San Lorenzo Topilco, Puebla (centro), frente al recepcionista que le negó el acceso y un montón de pacientes perplejos.

Algunos dieron la espalda con muecas de asco; otros, simplemente observaban o filmaban con el teléfono celular o hacían segunda a los alegatos del marido indignado que arremetía por el maltrato mientras su hijo lloraba al mundo en brazos de una enfermera que a última hora ayudó en el alumbramiento.

– Yo no entiendo por qué dicen que no hay lugar si mi esposa llegó desde ayer con los dolores.

“No la atienden porque no tiene dinero”, gritó una mujer entre el público.

Lo cierto es que en menos de una semana suman dos mujeres que traen a sus hijos a México besando tierra como víctimas de un sistema de salud que duplicó en una década los sobornos del personal de urgencias para atender a un paciente, según la organización Transparencia internacional.

Lo supo la indígena Irma López, de 28 años, quien parió el 2 de octubre en el pasto del patio trasero del hospital de San Felipe, Oaxaca (sur), cuando su experiencia de madre de dos niños le avisó que tenía que agacharse para que su niña saliera del vientre a las 7:30 de la mañana porque el doctor no atendía ningún caso hasta las 8:00.

En cuclillas pujó. Aulló del dolor. Quedó inmortalizada en la videograbación de un vecino que subió la agonía a YouTube. El personal médico ayudó en el postparto y cobró el equivalente a cerca de $150.

El secretario de salud oaxaqueño visitó a la madre días después para dar un infortunado comentario sobre las circunstancias en que nació el bebé “será una persona más fuerte”.

Las autoridades en Puebla aún no dan la cara, sólo la enfermera que recibió el alumbramiento dijo antes de subir a la parturienta a la camilla, todavía con el cordón umbilical sin cortar que “hay muy poco personal para tan poca gente”. Otra realidad que padecen clínicas y hospitales.