Economía mexicana vive tiempos difíciles

México,/Notimex).- La economía mexicana vive tiempos difíciles, por ello se deben concentrar recursos y esfuerzos en torno a la reanimación del mercado interno, “no tenemos otra opción”, consideró la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin).

En su publicación “Radiografía de la economía y la industria mexicana” de septiembre-octubre 2013, señala que el efecto de las lluvias sobre la actividad económica nacional le restará entre una y dos décimas de punto porcentual al crecimiento esperado.

El organismo industrial apunta que el mayor impacto se concentró en dos áreas sensibles del desarrollo del país, el sector primario y el patrimonio de numerosas familias.

Indica que por los efectos de las lluvias resultaron afectados cosechas, ganado, caminos, puentes, empresas comerciales, industriales y de servicios, rutas para el aprovisionamiento de materias primas y el traslado de productos terminados, entre otros.

En el corto plazo, la reconstrucción se coloca como la mayor de las prioridades y, en lo inmediato, es importante proteger y estimular el empleo, acelerar la liberación de los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) e iniciar cuanto antes los trabajos de reparación de la infraestructura y los servicios públicos.

Por su parte, continúa, la industria mexicana sigue con resultados mixtos, ya que en julio cayó 0.5% su tercera baja mensual consecutiva, aunque un ritmo menor al del mes previo (2.2% ), debido a la contracción en la oferta de los sectores minero (2.1%) y de la construcción (6.3%).

Refiere que la industria generadora de electricidad, agua y suministro de gas cerró julio con un aumento en su producción de 1.1%, y el principal componente del sector industrial mexicano, la producción de manufacturas, repuntó 2.8%.

Al interior del sector manufacturero también se aprecian resultados contrastantes, pues 14 de sus 21 especialidades cerraron el citado mes con incrementos en sus niveles de producción.

Menciona que en el frente externo, las noticias procedentes de Estados Unidos no son del todo tranquilizadoras.