Los niños no olvidarán las deportaciones

A veces ocultamos algunas cosas de nuestros niños con fines de protegerlos. El impacto que tiene el sistema roto de leyes migratorias para nuestros hijos es algo que sus padres han conocido desde hace mucho tiempo. Inclusive se han realizado investigaciones científicas que documentan el daño sicológico. Pero no necesitamos estudios para saber el daño sicológico en un niño cuando pierde una madre o un padre.

Todos nuestros hijos saben lo que está sucediendo. Muchos han presenciado el arresto de sus padres por hombres armados. Uno jamás se olvida de una cosa así. Después del arresto de un padre todo cambia. No se pagan las cuentas, y por lo tanto, a menudo las familias pierden sus hogares. A veces los niños tienen que mudarse con otra gente. A otros niños, se les entregan a los servicios sociales de niños y los colocan en instituciones.

En los Estados Unidos hay 4.5 millones de niños que son ciudadanos de los Estados Unidos, pero tienen padres y madres sin documentos. Hay 1.5 millones de “soñadores” que ya tienen, o son elegibles para conseguir aplazamientos de deportación que son renovables. Juntos, éstos constituyen 6 millones de jóvenes que son víctimas de un sistema maltrechoo de leyes migratorias y un régimen súper agresivo de arrestos y deportaciones.

La cifra de personas deportadas bajo la administración del presidente Obama pronto alcanzará los dos millones. El número de ellos que son padres de familia es más que la mitad. Hace poco la administración de Obama publicó un reglamento permitiendo que el Departamento de Seguridad Doméstica cierre los casos de padres y madres con hijos, pero aún no hemos vista evidencias de que el nuevo reglamento está siendo implementado.

Ya no podemos engañarnos en el sentido de que nuestros hijos no entienden lo que sucede. Es importante que los compañeros de clase de los chicos indocumentados se levanten para expresar su solidaridad con los que sufren. Si hacen eso, vamos a ver cómo crece en nuestras comunidades una generación de gente de carácter sólido.

Por estas razones, la Familia Latina Unida propone que se organice una “marcha de 6 millones”, una marcha de niños. Exigimos que padres de familia, maestros y pastores se unan para hacer posible esta actividad.

Nuestros hijos, especialmente, no deben utilizarse para apoyar agendas partidistas. Claro que si tenemos un problema con los republicanos, pero también tenemos un problema con una administración demócrata que pronto habrá deportado a 2 millones y destruido las vidas de millones de niños.

Nuestra demanda queda bien clara: Que se pongan alto a las deportaciones para el 1 de diciembre a más tardar! Si es posible, por acción legislativa en el Congreso, si es necesario, por un orden ejecutiva del Presidente. Debemos abrir paso para que los niños marchen. Y que se transformen de víctimas del temor, a testigos de valentía en la plena luz del día.