Diario de una Miss

Mi participación en el certamen para elegir a la Miss New Jersey fue una experiencia muy bonita. Aunque no gané la corona, obtuve muchas enseñanzas y nuevas amistades.

El fin de semana fue una pequeña muestra de lo que requiere el trabajo de una Miss. El viernes la primera prueba fue una entrevista privada con el jurado. Al terminar, nos reunimos en el salón donde iba a ser el evento, para ensayar el baile de entrada y la pasarela.

El día siguiente empezó muy temprano. A las 7 a.m. ya teníamos que estar desayunando. Después, los estilistas y los maquilladores nos empezaron a arreglar.

De ahí volvimos a reunirnos para ensayar. A las 2 p.m. empezó la segunda ronda del certamen, donde tuvimos que bailar, desfilar en traje de baño y en traje de gala.

Desde la tarima podía ver y escuchar a mi familia y a mis amigos más cercanos, lo que me hizo sentir muy feliz. Después del show, fuimos a comer y más tarde a una fiesta con DJ que tenían preparada.

El siguiente día fue igual de ocupado. Desde temprano nos arreglamos y ensayamos, pero esta vez el certamen empezó a las 6 p.m.

Mi familia y amigos me sorprendieron con letreros que decían ‘Tu ya eres nuestra reina, te amamos’, y con fotos mías. En ese momento sentí que verdaderamente ya era una ganadora porque tenía a las personas más lindas en mi vida.

Más adelante anunciaron las cinco finalistas y yo no fui una de ellas. Aún así me sentí muy orgullosa de mi misma por haber dado lo mejor.

Hoy estoy muy feliz de haber participado en este reinado, que fue la primera de muchas experiencias lindas que aún me faltan por vivir.