La ciudad aprendió la lección con Sandy

Funcionarios sostienen que NYC está preparada para un nuevo embate de la naturaleza
La ciudad aprendió la lección con Sandy
El huracán "Sandy" inundó amplias áreas de las zonas bajas de la ciudad de Nueva York, con el resultado de decenas de miles de viviendas destruidas o muy dañadas, miles de personas sin servicio eléctrico, así como más de 40 personas muertas.
Foto: ap

NUEVA YORK — Funcionarios de la administración del alcalde Michael Bloomberg indicaron que la ciudad está mejor preparada para eventuales desastres naturales luego de un año de Sandy.

“La lección que dejó Sandy fue dura”, dijo el vicealcalde de Operaciones de la Ciudad, Cas Holloway, al tiempo que pidió “mucha paciencia” para los residentes que están esperando todavía que la ciudad les ayude con reparaciones cruciales en sus hogares dañados.

Al tiempo, admitió sin precisar números, que “varios cientos” de afectados aún están fuera de sus hogares, incluyendo 500 cuyas casas fueron completamente destruidas.

Juliana Martínez, residente del Bajo Manhattan, explicó que estuvo casi un mes fuera de su apartamento por tener el servicio de luz suspendido. Aunque pudo regresar a su casa, otras reparaciones producto del efecto de la humedad tras las inundaciones aún están sin concretarse.

A través del programa Build It Back —que reparó las casas afectadas por Sandy— Holloway informó que la gran mayoría de los 24,000 propietarios que solicitaron ayuda están de vuelta en sus hogares.

Holloway enfatizó que “estamos mejor preparados de lo que estábamos antes de ocurrir Sandy”, explicando que se han hecho numerosas compras para tener mejores reservas en caso de emergencias.

Las nuevas adquisiciones incluyen reservas de comida y 100 convertidores que generan electricidad para los semáforos, lo que permite tenerlos en funcionamiento durante un apagón. También se duplicó el número de botes de salvamento, torres de iluminación y tanques móviles de combustible.

Joseph Bruno, comisionado de la Oficina de Manejo de Emergencias de la ciudad, citó como uno de los problemas durante Sandy —que costó la vida de 44 personas— que a muchos de los propietarios de viviendas se les ordenó la evacuación y se negaron a salir.

Para convencer a la gente de la importancia de obedecer las órdenes de evacuación, la ciudad ha emitido 1.4 millones de cartas por correo a las personas en las zonas de inundación, así como a centros de ancianos, con instrucciones detalladas y precisas en caso de una evacuación.

Los funcionarios también han rediseñado los mapas de inundaciones de la ciudad, lo que dará una mayor flexibilidad en la evacuación de los residentes.

Los nuevos mapas cubren a unas 600,000 personas más que antes, pero divididos en seis zonas, en lugar de tres. El objetivo es que, al enfocarse en áreas más pequeñas, no se fuerce a salir a la gente innecesariamente, y se concentren los esfuerzos en las áreas que realmente deban ser evacuadas.