Una decisión federal afecta tu dinero

De lo baja que está actualmente, la tasa de interés federal ya casi no puede descender más, y es necesario que entiendas la importancia que tiene para ti ese misterioso numerito. De ese por ciento de las tasas de interés depende en gran parte que, por ejemplo, puedas comprarte la casa de tus sueños, liquidar la que ya tienes, pagar tu hipoteca, tener ganancias en tus ahorros, desarrollar tus inversiones, mejorar tu sueldo, hacer que tu negocio prospere o que se quede estancado, etc.

El Comité Federal del Mercado Abierto, que está integrado por miembros de los 12 bancos distritales que componen la Reserva, establece ocho veces al año esa Tasa de Fondos Federales que todo el mundo conoce como tasa de interés o Fed Fund Rate, y que determina el cargo que cobra un banco para prestarle dinero a otro banco, pues muchas instituciones bancarias piden fondos prestados a sus parientes más ricos (es decir, a otros bancos) para poder mantener las cantidades que la ley les exige que siempre deben tener en sus reservas.

No confundas esta tasa de interés federal con la tasa de interés más común que tú o yo tenemos que pagar si pedimos un préstamo bancario, sacamos una tarjeta de crédito o pedimos dinero para comprar un auto, y a la que se llama en inglés “prime rate”. Ésa es la cifra con la que la que la mayoría de la población tiene que lidiar en su vida financiera cotidiana.

Entre el Fed Fund Rate y la Tasa de Interés Preferencial existe una diferencia del 3%. Con la tasa de interés federal del 0.25% que hay ahora —lleva así varios años, y la Reserva ha prometido que la piensa dejar allí un tiempo más—, el interés preferencial o prime rate (el que tú recibes cuando vas al banco a buscar un préstamo) es más o menos del 3.25%, que proviene de añadirle 3% al 0.25%.