Postergan ejecución de asesino que ofrece donar órganos

Ronald Phillips, un reo de Ohio, violó y mató a una niña de 3 años en 1993, por lo cual estaba programado para recibir una inyección letal el jueves, pero el gobernador de ese estado postergó su ejecución mientras se analizan sus órganos

Postergan ejecución de asesino que ofrece donar órganos
Phillips quiere dar un riñón a un familiar antes de ser ejecutado, y su corazón después de morir.
Foto: AP

COLUMBUS, Ohio.- A un hombre condenado a muerte por el asesinato y violación de una niña de 3 años le ha sido concedida su petición para posponer su eminente ejecución y donar órganos vitales.

Ronald Phillips, de 40 años, quien violó y mató a la hija de su novia en 1993, estaba programado para ser ejecutado el 14 de noviembre pero ahora su ejecución se ha pospuesto para julio 2 mientras las autoridades de salud verifican si sus órganos pueden ser donados.

Menos de un día antes de que el asesino Ronald Phillips fuera ejecutado por inyección letal, el gobernador republicano John Kasich pospuso el miércoles la pena máxima para revisar la solicitud del reo.

El gobernador dijo que está abierto a la posibilidad de que Phillips done un riñón u otro órgano no vital antes de su ejecución. Pero parecía descartar una donación post mórtem.

“Me di cuenta que este es un territorio desconocido para Ohio”, dijo Kasich en un comunicado, “pero si se puede salvar otra vida por este deseo de donar sus órganos y tejidos, entonces deberíamos permitir que suceda eso”.

Algunos expertos médicos y otros advierten que las sustancias químicas utilizadas en la ejecución podrían dejar inservibles los órganos.

Además les perturba profundamente la perspectiva de que donen órganos reos condenados a pena de muerte, aun cuando podría disminuir la escasez que es tan severa que mueren pacientes que están en lista de espera para recibir donaciones.

Se preguntan si el reo condenado puede dar su consentimiento con libertad, o está esperando desesperadamente recibir clemencia. Les preocupa que tales prácticas induzcan a jueces y jurados a decidir con mayor probabilidad determinar sentencias de muerte, y les preocupa la posibilidad de utilizar a reos como fuente de repuestos.

Arthur Caplan, experto en ética médica de la Universidad de Nueva York, dijo que la donación de órganos es incompatible con el objetivo de castigo.

“Es inescrupuloso porque este tipo será ejecutado por violar y matar a una niña de tres años. Cuando uno dona órganos, existe un tipo de redención”, señaló Caplan. “Castigo y donación de órganos no van bien juntos.

Pienso que de ninguna manera queremos convertir en héroe al tipo de personas que estamos ejecutando”.

No obstante, no es inusual que un reo condenado a muerte se convierta en un donador de órganos.

Richard Dieter, director ejecutivo del Death Penalty Information Center (Centro de Información sobre la Pena de Muerte), con sede en Washington, el cual se opone a la pena capital, dijo que la práctica suscita graves preocupaciones.

“Una vez que es colocada la persona en el pabellón de condenados a muerte o categoría de ejecución, entonces su vida se vuelve menos en la ecuación de las cosas”, indicó. “Ese es un camino peligroso en el que una vida es utilizada para salvar otra”.

Anne Paschke, una vocera de United Network for Organ Sharing (Red Unida para la Compartición de Órganos), con sede en Richmond, Virginia, dijo en un comunicado que el comité de ética de su organización en 2007 calificó la práctica como “moralmente censurable”.

Señaló que el comité ve extremadamente difícil “asegurar que un prisionero condenado (a la pena de muerte) podría dar un consentimiento para donación adecuadamente informado, libre de cualquier coerción o consideración de ganancia personal”.